Rusia y Ucrania reavivan un conflicto por incidente naval

- 28 de noviembre de 2018 - 00:00
El puente que conecta la Rusia continental con la península de Crimea a través del estrecho de Kerch, donde el fin de semana se produjo el enfrentamiento entre barcos rusos y ucranianos.
Foto: EFE

Moscú condenó a dos meses de prisión provisional a tres marinos ucranianos que confesaron cumplir órdenes de entrar a aguas rusas. Los líderes europeos piden que se baje la tensión.

Moscú avivó este martes 27 de noviembre la tensión de los últimos días con Ucrania al enviar a prisión provisional a tres de los 24 militares de ese país detenidos el domingo por el incidente naval en el estrecho de Kerch, que comunica el mar de Azov con el mar Negro.

Según Moscú, los ucranianos cumplían órdenes de su Gobierno para adentrarse en aguas del vecino país y “provocar” a la Armada rusa, un hecho que Kiev niega categóricamente.

Ante la escalada de tensión, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) pidió “moderación y diálogo para reducir las tensiones”.

Mientras los gobiernos de Alemania, Austria, Polonia y Estonia abrieron la puerta a la posibilidad de aplicar nuevas sanciones contra Rusia por avivar el enfrentamiento en la región, ya de por sí delicado desde la anexión rusa de Crimea en 2014 condenada por la comunidad internacional.

Rusia juzga a los detenidos

Según la versión rusa, los marineros, que fueron interrogados en Crimea, violaron sus aguas territoriales, desoyeron las demandas de los guardacostas rusos de detenerse y apuntaron con sus armas contra las lanchas rusas.

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) compartió una grabación del interrogatorio con la confesión de dos de los arrestados.

“Sabía que la actividad de la Armada ucraniana en el estrecho de Kerch era de carácter instigador. Como servidor público, yo cumplía órdenes”, afirmó Vladimir Lesovoi, capitán de corbeta de la Armada de Ucrania.

Otro tripulante también afirmó que recibió órdenes para dirigirse al puerto ucraniano de Mariupol y atravesar las aguas de Rusia.

Por el momento, tres marineros fueron condenados a dos meses de prisión provisional, mientras el resto de tripulantes de los buques apresados aguarda la sentencia del tribunal de Simferopol.

Este miércoles 28 de noviembre comparecerán ante el mismo tribunal nueve de los detenidos, mientras que otros tres heridos se recuperan en el hospital.

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó a Kiev de “burda violación” del derecho internacional.

En conversación telefónica con la canciller alemana, Ángela Merkel, el presidente ruso aseguró que puede aportar más pruebas sobre su versión de los hechos.

Los políticos ucranianos estiman que los marineros podrían ser condenados a varios años de cárcel, aunque aventuran que su suerte dependerá de las futuras consultas entre Putin y el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, que podrían optar por un canje de prisioneros.

Estado de excepción en Ucrania

Entre tanto, el estado de excepción aprobado por el Parlamento ucraniano ya entró en vigor, aunque no fue firmado por el presidente de la Cámara ni por Poroshenko.

La medida se aplicará en diez regiones, todas costeras o limítrofes con Rusia y Moldavia, incluidas Donetsk y Lugansk, escenarios del conflicto entre las milicias prorrusas y el Ejército ucraniano desde 2014.

Entre otras medidas, el Gobierno ucraniano, que defiende la actividad de sus navíos, recomendó a los pesqueros que faenan en el mar de Azov que regresen a puerto.

Según el viceministro de Política Agraria de Ucrania, Maxim Martiniuk, es posible que la actividad de los principales puertos ucranianos en el Azov, Mariupol y Berdiansk, se vea reducida en beneficio del de Odesa, en el mar Negro.

El ministro de Defensa ucraniano, Stepan Poltorak, recibió a una delegación de EE.UU., a la que informó sobre la situación en los mares Negro y Azov, y la necesidad de imponer el estado de excepción “como medida preventiva en caso de que Rusia lance una operación terrestre a gran escala contra Ucrania”.

Poroshenko advirtió en un mensaje televisado de la “grave amenaza” de una invasión rusa a Ucrania. Precisamente, Putin expresó su “gran preocupación” a Merkel por la decisión ucraniana de poner en alerta a sus tropas, algo que no ocurrió tras la anexión rusa de Crimea.

Merkel sigue de cerca y con preocupación el nuevo episodio en la región; después de hablar con Putin y Poroshenko, pidió una desescalada de la tensión.

En un intento de evitar nuevas sanciones occidentales, Rusia puso en marcha una campaña internacional dirigida desde París por el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, quien aseguró que no hacen falta mediadores para arreglar el último contencioso entre Moscú y Kiev. (I)

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