Especial coronavirus

Un emotivo reencuentro en Wuhan tras confinamiento

- 09 de abril de 2020 - 00:00
Antes de su partida, el personal médico de la provincia de Jilin abraza a las enfermeras de Wuhan después de trabajar juntas durante el brote de coronavirus.
Foto: Xinhua

Los ciudadanos celebraron el final de 11 semanas de cuarentena para frenar la pandemia de covid-19. El transporte se reactivó en la ciudad, pero se mantienen controles sanitarios.

Los autos hacían fila en las casetas de peaje de las autopistas y los pasajeros se preparaban para abordar trenes y salir de Wuhan, cuando la megaciudad en el centro de China empezó a levantar las restricciones a los viajes de salida a partir del miércoles 8 de abril de 2020 después de cerca de 11 semanas de confinamiento para frenar la propagación del covid-19.

En la caseta de peaje de Fuhe, norte de Wuhan, los vehículos hacían sonar sus bocinas y se apresuraban a pasar luego de que se retiraron las barricadas a medianoche.

Guo Lei, quien opera una empresa en Wuhan, condujo su auto con seis personas más a bordo hacia la caseta de peaje para viajar a casa. “No puedo esperar para regresar a mi tierra natal”, dijo Guo, originario de la provincia de Shandong, este de China. “He vivido en Wuhan ocho años. Durante las vacaciones por la fiesta de la primavera mis parientes vinieron a la ciudad y todos nos quedamos varados aquí a causa de la epidemia”.

“¡Podré ir a casa a ver a mi esposa e hijos mañana, y estoy realmente feliz!”, dijo Huang Chunming con entusiasmo, quien también salió ayer de la ciudad.

El fin de la cuarentena se celebró con un espectáculo de luz a orillas del río Yangtsé, con rascacielos y puentes proyectando imágenes animadas de trabajadores de salud ayudando a pacientes junto a la frase “ciudad heroica”, el título concedido a Wuhan por el presidente y líder del Partido Comunista, Xi Jinping.

En los embarcaderos y puentes, residentes ondearon banderas, corearon “¡Vamos Wuhan!” e interpretaron el himno nacional a capella. “Llevaba 76 días sin salir”, dijo un emocionado Tong Zhengkun, que siguió el espectáculo desde un puente.

Algunos residentes en su edificio de departamentos tuvieron neumonía, la enfermedad provocada por el coronavirus, por lo que el inmueble quedó cerrado. No podía salir ni a comprar comida, que trabajadores del vecindario le llevaban a su puerta.

El tránsito no tardó mucho en recuperar la normalidad en los puentes, túneles y peajes reabiertos, mientras cientos de personas esperaban a los primeros trenes y vuelos para salir de la ciudad; muchos de ellos con la esperanza de recuperar sus empleos en otras partes del país.

Casi 1.000 vehículos cruzaron un concurrido peaje en la frontera de Wuhan entre la medianoche, cuando se levantaron las barricadas, y las 07:00. En cuestión de siete horas, 65.000 personas dejaron la ciudad solo en tren y avión, de acuerdo con medios locales.

Durante los 76 días de confinamiento, que inició el 23 de enero, los residentes de Wuhan podían salir de sus casas solo para comprar comida y otras tareas consideradas necesarias.

Pese a las nuevas libertades, muchas medidas preventivas como llevar mascarilla, controles de temperatura seguirán en vigor en la ciudad. Solo podrán salir o entrar a la ciudad quienes acrediten su buen estado de salud mediante códigos QR generados a través de aplicaciones móviles.

En China, 3.333 personas murieron a causa del virus, mientras 81.802 resultaron infectadas.

Europa recomienda el uso de mascarillas

El Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) insiste ahora en el uso generalizado de mascarillas médicas, incluso entre personas asintomáticas o que aún no hayan desarrollado la enfermedad.

Anteriormente extendió su recomendación solo para pacientes y personal sanitario o en contacto con personas enfermas. Sin embargo, en el documento publicado este miércoles 8 de abril de 2020, insisten en que se debe priorizar el empleo de mascarillas por parte de trabajadores sanitarios.

La agencia de la Unión Europa considera que el uso de mascarillas en público debe entenderse como una forma de control, para reducir la expansión del virus minimizando la expulsión de partículas, dado que, afirman, cada vez hay mayores indicios de la transmisión del virus por parte de personas que no presentan síntomas.

No obstante, recuerdan que dicha medida debe ser un complemento y en ningún caso sustituir las medidas de prevención y control establecidas por las autoridades, como “el distanciamiento físico, una meticulosa higiene de manos y evitar tocarse la cara, nariz, ojos y boca”. (I)

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