Perú: La vacancia por incapacidad moral como dispositivo de control político

Dada la coyuntura es posible que de optarse por una Constituyente, esta se encare el año que viene luego de las elecciones programadas para el mes de abril.
19 de noviembre de 2020 18:33

Sin duda uno de los detonantes de la permanente crisis política y social que experimenta Perú en el último quinquenio, ahora agravada por la sindemia del covid, fue el frecuente abuso de la figura de “incapacidad moral”, criterio que luego de la evasiva actitud del Tribunal Constitucional, recién se ha empezado a debatir esta semana luego de la vacancia del presidente Martín Vizcarra, la asunción y renuncia de Manuel Merino y la posesión reciente de Francisco Sagasti, como primer mandatario.

En este contexto el Tribunal Constitucional se reunió recién este miércoles para evaluar la demanda competencial sobre la vacancia presidencial. Durante la sesión, se denunciaron los abusos de poder de parte del Congreso, por la permanente vulneración a la Constitución vigente al servirse de este criterio de “incapacidad moral” como un mecanismo de control al Poder Ejecutivo, incurriendo así en un uso indebido de sus atribuciones competenciales. Al mismo tiempo, la interpretación de la figura de “incapacidad moral” se contempló desde un lugar subjetivo equiparándosela a la incapacidad física-mental por lo tanto a la incapacidad para gobernar.

De acuerdo a lo expresado hoy en el Tribunal, la vacancia como criterio, fue también utilizada e instrumentalizada sin límites o informes jurídicos pertinentes, por lo que luego de la inestabilidad política ocasionada, se sugirió ajustarse a los criterios establecidos y precisar la figura de incapacidad.

La votación queda pendiente para el 19 de noviembre de este año, la tarea del Tribunal no será sencilla sobre todo por los intereses involucrados en el debate, mientras, se ha descartado el retorno de Vizcarra y en la voz de la protesta aún queda el pedido de una Asamblea Constituyente, que parece ser una alternativa para evaluar los cambios profundos que el Perú necesita sobre todo en los temas de educación y salud.

Dada la coyuntura es posible que de optarse por una Constituyente, esta se encare el año que viene luego de las elecciones programadas para el mes de abril, mientras aún se espera el retorno de los más de 40 desaparecidos en las protestas y se sufre el duelo de los dos estudiantes asesinados en la revuelta la pasada semana. (I)