Nigeria: liberan a niños torturados y violados en un reformatorio islámico

- 27 de septiembre de 2019 - 13:15
Foto: Internet

Los padres los mandaron para aprender sobre el Corán, los “profesores” los encadenaron, maltrataron, torturaron y abusaron sexualmente.

Una de las escenas más frecuentes en algunas capitales de África del Oeste, es la que ocurre en los semáforos. Decenas de niños, con la cara cubierta de polvo, descalzos y hambrientos, se acercan a los coches a pedir limosna.

Es una forma de explotación infantil, que ayer se evidenció en Nigeria, donde la Policía liberó a más de 300 personas, la mayoría niños, maltratadas y encadenadas   los tobillos en una supuesta escuela coránica en el estado norteño de Kaduna.

“Recibimos información de que algo sucedía en este centro. Al llegar aquí descubrimos que no se trata de un centro de rehabilitación ni de una escuela islámica”, confirmó tras el rescate el jefe de Policía de Kaduna, Ali Janga.

Muchos de los niños -la mayoría proceden de Burkina Faso, Malí y otros países africanos- además de llevar cadenas en los tobillos declararon que fueron abusados sexualmente, según fuentes policiales, y torturados al tiempo que eran obligados a recitar el Corán.

“Encontramos a un centenar de ellos, algunos niños de 9 años, encadenados en un habitáculo (...) Las víctimas han sido maltratadas, algunas de ellas declararon que fueron violadas por sus profesores”, agregó un portavoz policial.

Vivían “en condiciones inhumanas y degradantes”, explicaron las fuentes.

El lugar era una especie de reformatorio religioso que recibía a jóvenes delincuentes y drogadictos y, con vías a su reinserción social, les enseñaban el Corán y algunas normas de convivencia, indicaron fuentes del gobierno.

La Policía, que dio con el lugar por la alerta de los vecinos, también encontró un “cuarto de tortura”, donde los alumnos eran suspendidos en el aire encadenados y golpeados cuando hacían algo que se consideraba incorrecto.

Por su parte, el propietario de la supuesta escuela aseguró que su única actividad era la enseñanza del islam, y rechazó como falsas cualquier acusación de “tortura, deshumanización y homosexualidad”.

“Estas personas son utilizadas, deshumanizadas. Pueden verlo por ustedes mismos”, continuó el jefe policial Janga, quien añadió que “ningún padre razonable llevaría a sus hijos a un lugar como este”.

Las autoridades revelaron que los padres visitaban a sus hijos cada tres meses, pero solo en determinadas zonas del predio. No permitían que ingresaran al edificio.

Las autoridades intentan ahora contactarse con los familiares de los menores liberados, que fueron trasladados el jueves en la noche a un estadio de Kaduna.

Mientras tanto, ocho personas permanecen arrestadas como sospechosas. (I)

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