Ecuador, 01 de Octubre de 2022
Ecuador Continental: 12:34
Ecuador Insular: 11:34
El Telégrafo
Comparte

Los escollos del voto negro: Desde la "cláusula del abuelo" hasta el "gerrymandering"

Los escollos del voto negro: Desde la "cláusula del abuelo" hasta el "gerrymandering"
The Hill
03 de noviembre de 2020 - 07:51 - Rachel Guzmán Símbala

La supresión de votantes es una herramienta de un sistema que busca deliberadamente silenciar a las comunidades negras y marrones y que ha sido parte del sistema político de los Estados Unidos desde sus inicios. Cuando el país comenzó a transitar por el sendero democrático solamente los hombres blancos que poseían propiedades podían sufragar.

La 13ª enmienda liberó a las personas esclavizadas y la 14ª enmienda otorgó la ciudadanía a todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, incluidas las personas que habían sido esclavizadas, además otorgó a todos los ciudadanos "igual protección bajo las leyes".

Las raíces de las leyes de Jim Crow comenzaron inmediatamente después de la ratificación de la 13ª enmienda. Los "códigos negros" eran leyes estrictas a nivel local y estatal que disponían cuándo, dónde y cómo podían trabajar las personas anteriormente esclavizadas y cuánto compensaban.

Estas leyes además normaron la segregación racial en los espacios públicos, introdujeron impuestos electorales para desalentar a los votantes que no podían pagar y establecieron pruebas de alfabetización que solo los votantes negros tenían que aprobar.

Los hombres blancos no debían pasar por esta prueba bajo la cláusula del "abuelo", que decía que "si su abuelo podía votar antes de 1867, usted podía votar". 
Las personas esclavizadas no tenían derecho al sufragio antes de 1867, lo que revela el trasfondo de la promulgación de estas cláusulas (reprimir los derechos de los votantes negros).

En 1964 se abolieron las pruebas de alfabetización, y el movimiento de derechos civiles dio paso a la aprobación de la Ley de Derechos Electorales de 1965, que detuvo los esfuerzos para evitar que las minorías votaran.  

Las leyes de Jim Crow estaban técnicamente fuera de los textos, aunque eso no siempre garantizó la integración total o el cumplimiento de las leyes contra el racismo en los Estados Unidos.

Debido a la desesperación de esta administración, y a cómo ha crecido la división en los Estados Unidos, los derechos sobre el voto están siendo atacados en todo el país.

Los estados han aprobado medidas para dificultar que los estadounidenses, en particular los BIPOC (acrónimo de “negro, indígena y persona de color”/ black, indigenous y people of color), los ancianos, los estudiantes y las personas con discapacidades puedan ejercer su derecho fundamental a emitir su voto.

Hoy en día se aplican las leyes de identificación de votantes que cuestan dinero a los votantes y que principalmente atentan contra las personas negras y morenas al reducir su participación.

Las leyes que prohíben la votación de los delincuentes continúan existiendo, es decir, si una persona comete un delito grave pierde su derecho a votar.

La práctica del gerrymandering (manipulación de las circunscripciones electorales de un territorio, uniéndolas, dividiéndolas o asociándolas, con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales) persiste y manipula los límites de una circunscripción electoral para favorecer a un partido o clase.

En Texas, el gobernador, Greg Abbott, eliminó todas las urnas, excepto una, en cada condado, lo que obliga a las personas a conducir hasta 100 millas para votar.

Y Mitch McConnell, quien representa al estado de Kentucky en el Senado y es el líder de la mayoría republicana, se ha dedicado a bloquear activamente la legislación para restaurar la Ley de Derechos Electorales durante más de 330 días. Mientras tanto, la gente espera 12 horas para votar en estados con un historial de supresión de votantes.

Este es el escenario al que se enfrentan las minorías (BIPOC) en unas elecciones en las que el derecho al voto universal, libre y voluntario se ve coartado, tal como  cuando los padres fundadores concedieron el derecho al voto exclusivamente a los hombres blancos que poseían propiedades.

La supremacía masculina blanca y la supresión de votantes están incrustadas en el tejido social de los Estados Unidos y hoy 3 de noviembre iremos desalentados a las urnas a depositar nuestro voto porque en este lance democrático las minorías juegan con la cancha inclinada. (O) 

* Rachel Guzmán Símbala (New York - 1985 / estudiante de Sociología).  

Contenido externo patrocinado