El expresidente de Perú, ollanta Humala, tenía la potestad para controlar el despliegue de Sendero Luminoso

Fiscalía halló cuerpo cerca de la base Madre Mía

- 11 de julio de 2017 - 00:00
Foto: AFP

No hay acción sin reacción. Una premisa que, aplicada a la física de los cuerpos, también se impone como certeza de la vida. Quizá por eso, después de 25 años de ser asesinado, descuartizado y arrojado al río, el cadáver de Nemer Acuña regresó para exigir justicia.

Y es que en 1992 fue asesinado a machetazos y recogido por sus familiares, días después y en partes, para ser enterrado en una chacra cercana a la Base Militar Madre Mía.

En la zona, perteneciente al Departamento de San Martín, los pobladores aseguran que Acuña fue confundido con un informante de Sendero Luminoso y capturado por una patrulla militar antes de ser descuartizado y arrojado al Huallaga, uno de los ríos más conocidos de la selva peruana.

Como esa, las patrullas militares que operaron en Madre Mía estuvieron bajo el mando del ‘Capitán Carlos’, nombre de combate del expresidente Ollanta Humala (foto), hoy en el ojo del huracán.

Los familiares de Nemer Acuña, envalentonados por la apertura de las investigaciones que, en mayo pasado, hiciera la Fiscalía para establecer responsabilidades en posibles delitos de lesa humanidad, guiaron este fin de semana a varios peritos del Ministerio Público para que desenterraran el cuerpo de Nemer, quien tenía apenas 32 años cuando fue asesinado.

A menos de 45 minutos de distancia de la Base en la que Humala tenía la potestad para controlar el despliegue de Sendero Luminoso usando estrategias poco conocidas, el cadáver de Nemer Acuña fue desenterrado.

Con él son dos los cuerpos que la Fiscalía halla en la reapertura de pesquisas contra Humala. A los muertos, a su liviandad feroz, se suman decenas de nuevos testimonios que apuntan a acciones violentas de parte de los militares, dirigidos por el exmandatario.

Gastañaduy: “Un cadáver no prueba nada”

Santiago Gastañaduy, abogado de Ollanta Humala en el caso, dice que un cadáver no prueba nada. Punto.

El Ministerio Público, sin embargo, cree que en esos cuerpos, en las voces de los testigos, está la razón para explorar las responsabilidades que Humala, cuando era el ‘Capitán Carlos’.

El expresidente habría tenido frente a sí la muerte, la tortura y la desaparición de civiles en medio de la guerra interna sostenida contra Sendero Luminoso. (I)  

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