Masiva protesta docente paraliza las clases en Argentina

- 13 de septiembre de 2018 - 16:07
Foto: AFP

Veintisiete universidades públicas sin clases desde hace más de 40 días, una huelga nacional docente que paralizó este jueves 13 de septiembre las aulas en todo el país y una maestra torturada y amenazada de muerte por organizar una olla popular pusieron en alerta a la educación argentina, en el pasado ejemplo en América Latina y hoy sumida en una grave crisis.

El paro nacional fue organizado entre otros por el poderoso gremio de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), los Docentes Argentinos Confederados (DAC) y el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) bajo la consigna “La educación está en peligro”.

La jornada incluyó una movilización del sector desde la sede del ministerio de Educación hasta el Parlamento. “Frente al Congreso, a los representantes del pueblo y con la Casa de Gobierno a nuestras espaldas, dos símbolos de la democracia, decimos: no tenemos miedo. Lucha, lucha y más lucha”, dijo Mirtha Petrocini, titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).

En realidad la huelga empezó primero en la populosa provincia de Buenos Aires, que concentra un tercio de la población del país y que este año ya perdió 21 días de clases por medidas de fuerza. El paro en este distrito comenzó el miércoles 12 y concluyó este jueves 13 convocado por el Frente de Unidad Docente con una adhesión que el gremio calculó en 90 por ciento. En Argentina las clases comienzan en marzo y culminan a principios de diciembre.

El origen de las medidas de fuerza que revolucionaron a la educación argentina es salarial, pero también por la lucha de un mejor presupuesto para el sector que fue la cuna de la movilidad social en un país forjado por inmigrantes, en especial italianos y españoles, cuyos hijos estudiaron en la escuela pública y conformaron la importante clase media nacional.

Los distintos sindicatos vienen exigiendo aumentos muy por encima de lo propuesto por las autoridades. Incluso las exigencias sindicales aumentaron en las últimas semanas en medio de una devaluación del peso del 100% en el último año que hizo disparar el índice de inflación a más del 40%. El pedido de un aumento del 30% de hace unas semanas derivó ahora en un reclamo de otros 10 puntos porcentuales para apaciguar el impacto del generalizado aumento de precios.

En la provincia de Buenos Aires, la gobernadora oficialista María Eugenia Vidal, ya depositó un adelanto a cuenta de 20% a los docentes que se niegan a firmar un acuerdo salarial. Las autoridades afirman que el conflicto es eminentemente político, en un clima enrarecido por una fuerte tensión social a raíz de una grave crisis económica que puso en jaque al gobierno de Mauricio Macri.

Pero esta tensión palpable en la sociedad se agudizó con un hecho preocupante. Una maestra de una escuela primaria de la localidad de Moreno, en la periferia oeste de la capital, denunció que el miércoles 13 fue secuestrada, torturada y amenazada de muerte antes de ser liberada.

La víctima, Corina De Bonis, de 47 años, trabaja en el Centro Educativo Comunitario 801, del Barrio Anita de Moreno, una de las zona más empobrecidas del conurbano. En la escuela la docente organizaba una olla popular junto a sus pares y padres de estudiantes carenciados. Según la denuncia hecha ante la policía, al salir de la escuela el miércoles fue interceptada por dos hombres que se desplazaban en un automóvil rojo, le pusieron una bolsa en la cabeza y la metieron por la fuerza en el vehículo. Allí, según su testimonio, la golpearon en el tórax y le escribieron con un punzón en la panza dos palabras : “Ollas no”. Luego la soltaron y huyeron del lugar.

El titular del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (Suteba), Roberto Baradel, dijo que la docente ya había sido amenazada con panfletos que decían “pará de hacer política y andá a dar clases” o “la próxima olla la vas a cocinar en el cementerio de Moreno”.

Este difícil panorama coincide además con un paro por tiempo indeterminado que llevan adelante los docentes universitarios que mantienen paralizadas a 27 universidades públicas en todo el país y a los dos escuelas secundarias de Buenos Aires que dependen de la prestigiosa Universidad de Buenos Aires (UBA), los tradicionales Colegio Nacional y Carlos Pellegrini.

La recesión económica, la fuerte devaluación y la palpable tensión social reaviaron en el país las versiones de una “dolarización” de la economía con el regreso a la convertibilidad (1 peso igual a 1 dólar) que reinó duranta la presidencia de Carlos Menem (1989-1999) y que culminó en una inédita crisis que explotó en la gestión de su sucesor, Fernando de la Rúa (1999-2001.

Este jueves voceros del gobierno tuvieron que desmentir que se esté preparando esta salida como anunció un asesor de Donald Trump, Larry Kudlow, en declaraciones a la cadena Fox.

“La única salida para el dilema argentino es fijar el tipo de cambio, el peso se ata al dólar, pero no puedes crear ni un sólo peso nuevo. No se crea dinero a menos que tengas una reserva de dólares detrás de él. Eso funcionó en los 90. Bajó la inflación y mantuvo la prosperidad. Eso es lo que necesitan hacer nuevamente. ¿Y sabés qué? Hay gente del Tesoro de Estados Unidos metida en eso. Están en eso. Así que no pierdan las esperanzas en ese punto", declaró el asesor.

Un vocero del gobierno de Mauricio Macri debió a salir acalarar este jueves que esa “no es nuestra negociación” y precisó que las declaraciones de Kudlow fueron hechas a título personal.

Los rumores de una “dolarización” de la economía vienen surgiendo en los últimos días después del derrumbe del peso. El Wall Street Journal, en un artículo escrito por la periodista Mary O´Grady, dijo que “Argentina necesita dolarizar” su economía. (I)

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