Denuncias por pedofilia contra la iglesia polaca

Más de 600 personas publicaron una carta en la que piden al Papa que tome cartas en el asunto por los abusos a menores cometidos por obispos
01 de julio de 2020 00:00

Polonia es el nuevo Chile. La referencia es por el escándalo de pedofilia, encubrimiento y abuso de poder por parte de la jerarquía eclesiástica que en Chile detonó en 2018,  después de la visita del Papa al país, y luego de que una investigación determinó la renuncia en bloque del episcopado, arrestos y expulsiones.  

Ahora sucede lo mismo en Polonia, la tierra de san Juan Pablo II donde, después de décadas de silencio, salen a la luz historias de abuso y las víctimas están en pie de guerra.

Tanto es así que, en un hecho sin precedente, 635 fieles de la Iglesia polaca publicaron ayer, en coincidencia con la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, patronos de Roma -fecha por también denominada como el “día del Papa”-, una solicitud de una página en el diario La Repubblica, en la que, directamente, suplicaron la intervención del Papa.

“Mira con urgencia a la Iglesia de Polonia, donde se han verificado casos de pedofilia y la lealtad hacia la institución es ciega y sorda, más importante que el bien de las víctimas”, escribieron.

“La falta de una reacción decisiva de la jerarquía eclesiástica ante señalamientos de comportamientos reprobables atribuidos a algunos obispos es motivo de escándalo público y daña al bien de la Iglesia.

Y golpea su unidad porque nos divide entre los que están preocupados por la imagen de la institución y los que están preocupados por el bien de las víctimas”, agregaron. “¡Reparemos las heridas!”, reclamaron, en un llamado directo al Papa.

Nuevo comisario

Por otra parte, el Papa designó al arzobispo italiano, Mario Giordana, como comisario extraordinario para controlar y vigilar la transparencia de los contratos de suministro y mantenimiento basílica de San Pedro.

Su nombramiento se enmarca en la decisión del Santo Padre de poner fin a las irregularidades económicas y erradicar del sistema las adjudicaciones externas a dedo que podían dar lugar a contratos en parte corruptos de en el mantenimiento, suministro y restauraciones del templo católico. (I)