Maricela Cangá Mina, de 21 años, permanece bajo prisión preventiva desde las 10:00 de ayer, luego de que se realizara la audiencia de flagrancia, en la que el fiscal Jean Carlos Almeida dictó instrucción fiscal en su contra por el presunto delito de tentativa de asesinato.
La mujer está acusada de haber intentado envenenar con raticida a su pequeña hija, de 2 años de edad. El hecho ocurrió a las 19:00 del pasado martes, en la cooperativa Independencia 2, en la Isla Trinitaria, sur de Guayaquil, cuando Cangá compró un paquete de veneno para ratas, lo abrió y le dio a la niña para que comiera. Así lo denunció Angélica Mina, tía de la pequeña.
La acusada fue llevada al hospital Abel Gilbert Pontón, en el Suburbio, donde se llevó a cabo la audiencia, porque indicó que también ella había ingerido veneno y que estaba en estado de gestación, situación que fue descartada en el nosocomio. “La bebé tenía esas bolitas en las manos, mi mamá las probó y luego averiguamos que eran veneno para ratas. Le fuimos a preguntar a mi prima por qué la niña tenía eso y ella contestó: ‘Eso es lo que más le duele al papá. Que vaya él a buscar dinero’”, señaló Mina en la denuncia que presentó ante la Fiscalía.
Por fortuna, los médicos lograron practicarle un lavado gástrico a tiempo a la niña, y en los actuales momentos está fuera de peligro.
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