Marco Alfredo Kattán Lara, de 26 años, fue encontrado muerto en un vehículo Hyundai Santa Fe, concho de vino, en las calles Argentina entre la 12 y la 11, Suburbio de Guayaquil. Lo investigaban por sicariato y justamente, al parecer lo asesinó uno de sus “coleguitas”.
Las placas del carro que conducía no coincidían. La ubicada en la parte delantera era la original con el código GOG-882, mientras que la de atrás estaba adulterada y la combinación de caracteres era GCG-892. Es decir, partes de la letra O y del número 8 fueron despintadas.
El hecho ocurrió a las 08:45 de ayer. Los moradores, luego de escuchar unos 8 disparos, salieron alarmados de sus viviendas para ver a la víctima, pero ninguno la conocía.
El fiscal Jaime Esteves llegó al lugar del crimen y confirmó que la víctima era investigada por sicariato. Además, por la anomalía de la placa, presumió que con el mismo carro se habrían cometido otros delitos.
“Aparentemente este es el sicariato de un presunto sicario. A veces se silencia al sicario principal para evitar conocer al autor intelectual”, precisó el funcionario.
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