Tres viviendas resultaron destruidas por un incendio

07 de diciembre de 2013 00:00

El trabajo del personal del Cuerpo de Bomberos fue complicado. El lugar del incendio, en la manzana 1543 de la cooperativa Guerreros del Fortín, en el noroeste de Guayaquil, es de difícil acceso, ya que está en la mitad de un cerro.

Los pesados camiones de la casaca roja tuvieron problemas para llegar al lugar, pero consiguieron acercarse lo suficiente para desplegar las mangueras y sofocar las llamas, que finalmente consumieron tres viviendas de caña ubicadas cerca del mercado municipal de la av. Casuarina, sector conocido como la entrada de la 8,  vía Perimetral de Guayaquil.

La emergencia ocurrió cerca de las 20:30 del jueves. Dos familias, en las que hay cinco menores de edad, resultaron damnificadas pues perdieron todas sus pertenencias. No hubo personas heridas, solo daños materiales. Se investiga el origen del fuego. Personal del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) llegó a la zona para evaluar los daños y entregar ayudas.

En el Centro Médico Alcívar hubo daños menores. Ayer las oficinas funcionaron con normalidad.Dos horas antes del siniestro, un conato de incendio obligó a evacuar al personal del Centro Médico Alcívar, ubicado junto al Hospital Alcívar, en las calles Cañar y Coronel, sur de la urbe.

La emergencia ocurrió cerca de las 18:45, en un laboratorio ubicado en el segundo piso de la Torre 4. El sobrecalentamiento de la pantalla de una impresora originó el fuego que  contaminó unos papeles.

El mayor Medardo Silva, jefe de la Segunda Brigada del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, señaló que sonó la alarma y una persona del edificio apagó las llamas con un extintor. Pese a ello, el humo causó pánico entre los presentes, por lo que fueron evacuados.

“Cuando llegamos -los bomberos- el fuego ya había sido extinguido. Lo que hicimos fue verificar y ventilar el sitio. Avanzamos cerca de 10 unidades, entre ellas carros escalera, porque al ser una torre médica hay 30 ó 40 consultorios, con personal adentro. Por fortuna todo fue controlado a tiempo”, explicó el oficial.

Según el ingeniero Stalin Gualli, administrador del sitio, “seguimos el manual que nos han dado los bomberos. Abrimos las ventanas y con los extintores apagamos el incendio. Los pacientes fueron evacuados piso por piso y no dejamos entrar a nadie”. A las 19:30 se permitió el ingreso del personal.

Ayer, personal bomberil inspeccionó el laboratorio, en el que ocurrió el conato, para verificar las instalaciones eléctricas.

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