Plan ‘Cero Ocio’ inicia dentro de la nueva cárcel del Guayas

14 de enero de 2014 - 00:00

‘Luis’ (nombre protegido) salió del Centro de Rehabilitación Regional del Guayas solo con una camiseta color verde limón, una pantaloneta ploma y sandalias de plástico. Eran las 16:00. Su rostro, al cruzar la puerta azul de la cárcel y recobrar su libertad, evidenció incertidumbre, como si no supiera qué sería de él estando nuevamente en las calles.

Su paso fue rápido. Atravesó la vía Daule, a la altura del km 17, sin dirigirle la palabra a nadie, solo abrazó a un familiar. No así, su compañero ‘Marcos’ (nombre protegido), quien al ser rodeado por familiares de otros reos, declaró que su paso por la nueva cárcel fue diferente al que vivió en la Penitenciaría del Litoral, situada a pocos metros de distancia.

El hombre manifestó que lo único que atormentó su estadía en los modernos predios fue el encierro, pues pocas veces salía de su celda.

Ledy Zúñiga, presidenta del Consejo de Rehabilitación Social, explicó que esta situación era porque todavía no se ponían en marcha las actividades de rehabilitación, educación, arte, trabajo y deportes, contemplados dentro del plan ‘Cero Ocio’, estipulado en el modelo de gestión penitenciaria.

Los talleres serían de ebanistería, mecánica, panadería, entre otros, como culturales y agrícolas.

La funcionaria explicó que cuando se ejecutó el traslado de 3.680 reos de siete pabellones, los más conflictivos, de la Penitenciaría del Litoral, se los ubicó sin conocer su historial delictivo.

En el transcurso de diciembre e inicios de enero un equipo multidisciplinario (Registro Civil, Departamento de Criminalística, Consejo de la Judicatura, entre otros) se encargó de identificar a cada uno de los internos y conocer el proceso por el que fueron apresados. Esto permitió que el pasado lunes se reclasificaran a las ppl según el delito que habían cometido.

“Ya con las identidades verdaderas y la distribución se puede iniciar el verdadero proceso de rehabilitación, hay planes individualizados según en el área que se encuentren”, agregó.

En las nuevas construcciones se destinaron espacios de talleres y clases, canchas deportivas y áreas de distracción. La intención es que cumplan horarios estrictos para que desarrollen las actividades. “El objetivo es que puedan tener varios caminos para su retorno a la comunidad y, además, que mientras cumplen su condena obtengan ingresos para su manutención y la de su familia”, consta en un comunicado del Ministerio de Justicia.

Gustavo Peñafiel, director nacional de Rehabilitación Social, manifestó que también se iniciará el sistema de Economato que consiste en el manejo nulo de dinero en las cárceles. “Los familiares de las personas privadas de libertad pueden realizar depósitos que serán registrados en sistemas informáticos y así los internos, a través de su huella digital, adquieran productos que necesiten”, detalló.

Cultura de paz
Peñafiel añadió que existe un protocolo de convivencia y se promulga una cultura de paz para evitar riñas entre líderes de bandas contrarias, por ejemplo, en los pabellones de máxima seguridad, donde están asiladas las personas que han cometido asesinatos, homicidios, violaciones, entre otros.

“Existirá un tribunal permanente para sancionar a los reclusos que cometan faltas leves, graves o gravísimas; ninguna puede quedar impune. Además de inmediato, en caso de que lo amerite, los casos se judicializarán, por ejemplo una agresión a mano armada”, fustigó.

Según Ledy Zúñiga, cada uno de los ocupantes de las celdas es responsable de su mantenimiento, aseo, buen estado y orden.

Si las personas que están en los pabellones de mínima seguridad mostraran índices de violencia y mal comportamiento podrían pasar a los de mediana o máxima seguridad; sin embargo, no solo se los castiga, y de igual manera los reos que están en máxima seguridad pueden llegar hasta la mínima, de acuerdo con su buena conducta.

El general Claudio Guerra, director nacional de Rehabilitación Penitenciaria, indicó que en caso de que se registraran inconvenientes entre internos la Policía tiene un contingente permanente, de 350 elementos, para apoyar a los Agentes de Tratamiento Penitenciario (ATP).

Visitas volvieron a la normalidad
La semana pasada se ejecutó la reclasificación de los internos, y se suspendieron completamente las visitas a la cárcel, pero desde este lunes volvieron a la normalidad. Los horarios se pueden confirmar en la página web del Ministerio de Justicia, que desde el próximo 20 de enero ya no serán actualizados semanalmente sino cada mes, para evitar confusiones en los familiares de los presos.

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