La madre de Cinthia no está conforme con la sentencia

- 30 de mayo de 2020 - 00:00
El joven que fue declarado autor del asesinato de la joven era su compañero de clases en el colegio.
Ilustración: El Telégrafo

El autor de la violación y muerte de la chica es un menor de edad al que se le impuso una condena de siete años de reclusión y $ 1.000 de reparación económica.

Miriam Velásquez espera la audiencia de apelación al dictamen en contra de un menor, culpable del asesinato de su hija, Cinthia Z.
La Unidad Judicial de Adolescentes Infractores de Quito aceptó el recurso.

El 8 de marzo pasado, el juez Freddy Figueroa declaró a Matías Ismael V. L. culpable por violación y muerte contra la joven de 15 años, quien también fue su compañera de clases en el colegio donde ella estudiaba.

El jueves 2 de enero, Cinthia salió al colegio, pero no regresó. Sus padres presentaron la denuncia y difundieron una campaña en redes sociales para encontrarla.

El domingo 5 de enero, la chica fue hallada muerta en el sector de El Teleférico con un golpe en la cabeza y signos de violación.

Las investigaciones determinaron que el compañero de Cinthia fue el último que habló con ella.

Durante la audiencia preparatoria de juicio, el chico se acogió al procedimiento abreviado y el juez aceptó los elementos presentados por la fiscal Verónica Barragán.

Matías fue sentenciado a siete años de internamiento institucional.

La decisión no convenció ni a la defensa ni a los familiares de la joven. “No estamos de acuerdo que un asesinato se pague con tan pocos años”, expresó Velásquez.

Jorge Calcino, su abogado, aseguró que en esta causa no se respetó el debido proceso.

Entre los argumentos que señaló fue que la Fiscalía no informó a la defensa sobre la audiencia. Añadió que la fiscal no dio celeridad al proceso y que eligió “el camino más corto” cuando el joven se sumó a un proceso abreviado.

Javier Culqui, tío de Cinthia, también rechazó la sentencia porque contempló un “resarcimiento insignificante”, dijo.

Calcino indicó que el dictamen dispuso una  reparación económica de $ 1.000 y una reparación inmaterial de disculpas públicas, sin especificar lugar o fechas.

“La Fiscalía nunca nos consultó como víctimas, qué tipo de reparación queríamos”, cuestionó Culqui.

Fiscalía actuó bajo norma

La fiscal Barragán advirtió que cumplió con los procedimientos técnico-legales dentro de esta causa. Y aseguró que  buscó a la defensa de la familia para la audiencia.

Dijo que incluso se trató de “una sentencia ejemplar”, ya que se alcanzó una pena de siete años a pesar de que el joven se sumó al proceso abreviado y que la máxima pena es de ocho años.

Indicó que el Código de la Niñez propicia una forma de terminación anticipada de la diligencia y que los artículos 535 y 536 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) permiten un procedimiento abreviado.

La fiscal advirtió que la sentencia es una forma de reparación ya que la familia conoció la verdad sobre la muerte de Cinthia.

Explicó que el joven está cumpliendo su sentencia en el Centro de Adolescentes Infractores Virgilio Guerrero. Además, dijo que la Fiscalía solicitó que el muchacho reciba orientación sexual mientras cumpla la pena. (I)

Consejería Estudiantil sigue el caso

 El abogado Jorge Calcino indicó que la apelación contempla que se remita el caso a otra fiscalía, para que realice nuevas indagaciones, entre ellas dentro del plantel donde estudiaba Cinthia. Esto porque sus autoridades no dieron las facilidades anteriormente.

La Dirección Distrital de Educación informó que el Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) dialogó con el padrastro y con Matías para colaborar en la investigación.

Además se dio contención emocional a los compañeros de Cinthia y al joven agresor.

Miembros del DECE coordinan la entrega de tareas para Matías, dentro del Plan de Contingencia Académico y se mantienen en contacto con la trabajadora social del Centro de Adolescentes Infractores para seguir el caso. (I)

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