Atuntaqui vive el fin de año con mucha tradición

30 de diciembre de 2012 - 00:00

Atuntaqui, la cabecera cantonal de Antonio Ante, en la provincia de Imbabura, fue escenario, la tarde del viernes 28 de diciembre, de la recreación de una tradicional fiesta.

Desde las 14:00, pobladores del lugar y visitantes llegaban para ubicarse en las mejores posiciones en las principales calles de la ciudad textilera, por donde, al poco tiempo, en una alegre comparsa cientos de jóvenes, quienes haciendo gala de su sentido del humor, hacían mofa de los principales acontecimientos locales, regionales y nacionales que han marcado el año 2012.

Se trataba del “Bando Bando”, evento que junto con el “Pregón de comparsas”  se realiza cada 31 de diciembre, que forma parte de la denominada “Fiesta popular de fin de año”, catalogada en 2007 por el Ministerio de Cultura como Patrimonio intangible del Ecuador.

Pablo Ayala, pregonero, organizador del evento y miembro de la Corporación 31 de Diciembre, animaba a los danzantes y en cada esquina de la ciudad leía el testamento que estaba dirigido a políticos y personajes locales. Y con ello   arrancaba risas a los espectadores a través de las bromas que hacía acerca de la delincuencia, leyes de tránsito, falsificación de firmas y títulos, entre otros temas.

Incluso con mucho humor recordaba la ola de incendios forestales que afectaron a la provincia y gran parte del país en el verano pasado.

Ayala recordó que la fiesta tiene más de 90 años de historia. “Se trata de una retreta ambulante. Nosotros -los miembros de la Corporación 31 de Diciembre- con meses de anticipación seleccionamos los temas con los cuales nos vamos a reír y hacer reír al público en fin de año. Pero la cosa no queda en eso, pues a partir del humor queremos crear conciencia en nuestra gente para que las experiencias negativas no vuelvan a repetirse en el año venidero”, comentó.

El personaje central de la edición 2012 del “Bando Bando” fue Inocencio Ishpapuro, quien vestido de traje y con una máscara, en la cual destacaba una gran sonrisa, realizaba proselitismo. “Represento a la típica clase política que, en época de elecciones, muestra su mejor sonrisa y cuando llega al poder saca las garras”, manifestó quien personificaba al candidato.

Luego de alrededor de 90 minutos de desfile, los integrantes de la comparsa llegaron a la intersección de las calles Bolívar y General Enríquez, en pleno centro de Atuntaqui. Allí, al menos 3.000 personas se habían congregado para escuchar el testamento de don Inocencio y ver el paso de las centenas de jóvenes y adultos que sin aparente armonía y disfrazados, en la mayoría de casos, como mujeres, desfilaban y tomaban el pelo a los espectadores.

“Bando, Bando, Bando. Considerando que el año se está acabando... Que Papá -Inocencio Ishpapuro- necesita un nuevo partido, porque luchar contra “Don Burro” está jodido. Su nómina de firmas tiene muchos semovientes; Papá, en cambio, en el Facebook cuenta con 963 adherentes. A Papá no le queda otra solución, que dedicarse a la falsificación y poder inscribir su agrupación. Que Pachakutik le ceda  todos sus adherentes, aunque falten las firmas de los deregentes”, exclamó Pablo Ayala a través de los altavoces, en medio de las carcajadas de los curiosos congregados.

Algunos seguidores del “aspirante a político” “Don Burro” incluso recogieron firmas para una eventual  inscripción de la candidatura.

Ximena Aldás, de 67 años, y quien se apostó junto con sus nietos en la calle General Enríquez para ver la alegoría, recordó que en su infancia participaban más personas. “Prácticamente todos los hombres de Atuntaqui se disfrazaban”, exclamó la mujer.

Al preguntarle por qué este evento lleva ese nombre (“Bando Bando”), afirmó que la denominación se debe a que el desfile de  “viudas” y políticos, personajes que nunca faltan en el pregón desde la primera edición del evento, que se remonta a 1920, fue acompañado por una banda de pueblo y también por muchos jovencitos. Entonces, por eso lo llamaron Bando Bando”, manifestó doña Ximena.

Otros pobladores recordaron que el evento tuvo su origen en la ex fábrica Imbabura de Andrade Marín, cuyos trabajadores fueron los primeros organizadores de esta manifestación cultural.

Luego de dos horas y media, el desfile que da inicio a la temporada de inocentes en Imbabura concluyó frente al palacio municipal.

Luego del “Bando Bando”, a partir de las 20:00 del mismo viernes se realizó el acto “Atuntaqui tiene talento” en el coliseo de la Liga Cantonal. Se trató de un evento artístico, cómico y musical.

Entre tanto, ayer continuaban los eventos relacionados con las fiestas de fin de año en el cantón imbabureño. Desde las 20:00 estaban previstos “La entrada de volatería” y “La agonía de Papá”.

La concentración se realizaría en la citada fábrica textil Andrade Marín y desde allí  partiría una caravana motorizada en la que los personajes principales serían las “viudas”. (CAT)

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