Ginseng, kalanchoe, chop suey, jotunia y cudami son las más utilizadas

La medicina natural se exportaría desde la ciudad

- 24 de enero de 2016 - 00:00
Sebastián Arcentales tiene un vivero en el cantón Durán, provincia del Guayas. Da empleo a 40 personas.
Foto: Cortesía

Con apoyo del Mipro, la microempresa Dulcamare prevé comercializar sus productos en el exterior.

La medicina alternativa (natural) representa un mercado mundial que supera los $ 300.000 millones. La cantidad de personas involucradas de forma directa y en actividades correlativas, junto con aquellas cuyo trabajo depende de sus aplicaciones, sobrepasa los 6 millones.

Según una publicación de agronegocios.com, en Ecuador 10 marcas nacionales y 15 internacionales  agitan el negocio que, usualmente, se mueve en las bahías y centros naturistas. Se estima que estos productos representarían cerca de $ 13 millones anuales.

Cosméticos, cápsulas, suplementos, entre otros productos medicinales, se elaboran con plantas medicinales cultivadas en comunidades indígenas y campesinas del país. Se estima que el 80% de la población ecuatoriana depende de la medicina tradicional y por consiguiente de las plantas o productos naturales para la atención primaria de la salud.

Sábila, ruda, dulcamara, sangre de drago, chancapiedra, chaya, uña de gato, valeriana y boldo son las más utilizadas para elaborar medicamentos alternativos. Se cultivan en la Costa, Sierra y Amazonía; unas son nativas y otras introducidas. En el país, principalmente en Guayaquil, la medicina natural elaborada a base de plantas ancestrales ha ganado mayor número de adeptos, ya que es menos costosa y, muchas veces, más eficiente que la convencional, asegura Sebastián Arcentales, quien cultiva en Durán, provincia del Guayas, la planta dulcamara (Kalanchoe gastonis bonnierí).

Hace 13 años su esposa prácticamente fue desahuciada por los médicos, tenía cáncer de cuello uterino, miomas. Él optó por hacerle  masticar 2 centímetros diarios de la planta y al tercer mes la llevó al médico y los miomas y el cáncer habían desaparecido. Desde entonces es un asiduo promotor del cultivo de la dulcamara.  

“El extracto de pangea hecho -además de la dulcamara- con varias plantas medicinales traídas de EE.UU., Asia y África ha estabilizado la vida de miles de personas, incluyendo las que tienen sida”, dice el microempresario, cuyo 27% de su producción lo destina a curar  enfermedades de las personas de escasos recursos. Primero comenzó como vendedor ambulante, subiéndose a los buses y caminando por las calles de Guayaquil.

También atendía en su casa a enfermos de escasos recursos económicos, luego abrió locales en el centro de Guayaquil para ofrecer todos los productos que había elaborado con el extracto de la planta. Actualmente, el agrónomo y sus hijos han creado 46 productos cosmecéuticos (con características cosmético-farmacéuticos e ingredientes biológicamente activos) y 14 nutracéuticos (suplementos que proporcionan beneficios para la salud). Entre las enfermedades que pueden curarse o controlarse mediante el consumo de estos productos constan diabetes, várices, osteoporosis, artritis, parálisis cerebral (PCI), psoriasis, etc.  

Arcentales asegura que también se puede inactivar el virus zika, dengue y chikungunya.

En su vivero, ubicado en Durán, provincia de Guayas, Arcentales cultiva 11 plantas medicinales como la dulcamara, ginseng, kalanchoe, chop suey, jotunia y cudami. Además de 15 plantas frutales.

Posibilidades de exportación

Arcentales menciona que el Gobierno, a través de sus distintos ministerios vinculados al sector productivo y de Salud, le ha dado pautas para continuar y unirse al cambio de la matriz productiva.

El microempresario recibió asesoramiento a través de  técnicos cubanos para la elaboración de productos naturales con cero toxicidad, los cuales son muy apetecidos en el mercado internacional. “Esta asesoría me ha permitido elaborar productos con la misma calidad con la que producen en Europa o Estados Unidos. Con la certificación internacional que vamos a obtener estamos listos para exportar. El Gobierno nos está ayudando con contactos en el exterior”, concluyó Arcentales. (I)

DATOS

Más de las dos terceras partes de las especies de plantas del mundo, de las cuales al menos 35.000 tienen valor medicinal, se originan en los países en desarrollo. Al menos 7.000 compuestos de la farmacopea occidental se derivan de plantas.

La cuarta parte de las ventas de productos farmacéuticos de los Estados Unidos corresponde a medicamentos derivados de plantas. A mediados de los años 90, $32.000 millones correspondían a las ventas de productos farmacéuticos basados en medicamentos tradicionales, de los cuales solamente $ 551 millones  representaron las utilidades obtenidas para los países en desarrollo.

Las plantas que se cultivan en la Costa, Sierra y Oriente han sido un recurso fundamental para las comunidades campesinas e indígenas.

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