Historia y tradición en los ocho buques anclados en muelles guayaquileños

- 01 de julio de 2018 - 00:00
El buque mexicano es uno de los más grandes. Los visitantes son recibidos con música y cadetes que los acompañan durante todo el recorrido.
Foto: Lylibeth Coloma / et

Cientos de ecuatorianos y extranjeros radicados en el país visitaron los bajeles que llegaron a la ciudad como parte de su recorrido por más de 18 puertos de 12 naciones de la región. La entrada es gratuita y se permiten fotografías.

“Todos alguna vez hemos soñado con ser marinos”. Esa fue la sentencia del guayaquileño Raúl Chávez, de 54 años, quien visitó por primera vez las embarcaciones ancladas en los diferentes muelles de la ciudad como parte del festival “Guayaquil a Toda Vela 2018” que se inauguró el viernes pasado con la llegada del buque anfitrión, B.A.E Guayas.

“Solo conocía la fragata Guayas y aunque es bonita, debo decir que las otras me sorprendieron porque son más grandes”, señaló Chávez.

Sin embargo, la atención y amabilidad es muy similar en todas ellas asegura este comerciante, quien llegó acompañado de su esposa.

“Nunca me había subido a un buque y estoy maravillada por todo lo que uno puede aprender sobre otros países, especialmente porque nos damos cuenta de que hay muchas cosas que nos unen... somos muy parecidos”, acotó Fátima Candelario, contadora.

“Guayaquil A Toda Vela” recibe este año siete bajeles internacionales: El buque Escuela Simón Bolívar (Venezuela), Escuela Cuauhtémoc (México), anclados en el muelle del mercado Caraguay.

La fragata ARA Libertad  (Argentina), el gigante buque Escuela Unión (Perú), Esmeralda (Chile), que están atracados en los muelles del Puerto Marítimo.

Mientras que el Cisne Branco (Brasil) acompaña al BAE Guayas en el Yacht Club del Malecón y el buque Gloria de Colombia en el muelle Astinave, barrio del Astillero.

Pero ecuatorianos no son los únicos que visitan estas delegaciones. La chilena Claudia Araya llegó con su esposo e hijos hasta el buque de su país. No pudo ingresar porque en ese momento estaban dándole mantenimiento, pero conoció las otras velas.

“Hoy no pude subir al chileno, que ya lo conozco por cierto, pero mañana regreso. Hoy me tocó recorrer los otros, especialmente el de México que no lo vi la última vez que llegaron. Está muy grande y bonito. Cada uno tiene su encanto aunque son bastante parecidos”, señaló esta ama de casa.

“Estoy contenta de que hagan este tipo de festivales porque así los ecuatorianos y los que vivimos aquí, especialmente los más pequeños, conocen otras cosas y se distraen un poco de estar metidos en los videojuegos y celulares. Es un paseo para la familia”.

Este criterio lo comparte el guayaquileño José Luis Jiménez, quien acudió con sus dos nietos a visitar las embarcaciones.

“Traje a mis nietos porque yo colecciono barcos pequeños y cuando me muera quiero que ellos los conserven y se acuerden que alguna vez estuvieron conmigo en los de verdad”, dijo lloroso este jubilado de 71 años.

Los marinos también se han sentido a gusto con este recorrido. Por ejemplo, el chileno Martín Comas, oriundo de Viña del Mar, tenía ilusión de visitar Guayaquil porque había escuchado de la hospitalidad de la ciudad.

“Es mejor de lo que me la imaginé. La gente es muy amable, te pide fotos y te quieren brindar cosas. Te invitan a pasear, te preguntan cosas de tu viaje y la nave, hay mucho interés como no pasa en otros lados, eso es bueno. Además, la comida es muy rica”.

Fechas

→ Cruzando los mares desde.  El buque Simón Bolívar fue botado en 1979; el Cuauhtémoc de México, en 1981; Libertad de Argentina, en 1956; Unión de Perú, en 2014, Gloria de Colombia, 1967, el Esmeralda de Chile, 1953 y el Cisne Branco de Brasil, en el año 2000.

→ 18 puertos tienen que visitar los veleros en su recorrido por los mares latinoamericanos.

→ BAE Guayas. Aparejado como bricbarca (nave de tres palos) fue botado en 1976. Su nombre se debe al río Guayas y al vapor Guayas de 1841. (I)

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