300 familias recibirán víveres donados en festival

- 21 de diciembre de 2015 - 00:00

El movimiento urbano rockero de Guayaquil recolectó alimentos no perecibles durante el Saustock 2015.

Alrededor de 1.500 personas, entre jóvenes y adultos de ambos sexos, que se identifican con el movimiento rockero de Guayaquil, donaron víveres no perecibles durante el evento que serán entregados posteriormente a 300 familias de escasos recursos.

La cruzada, que ya cumplió 20 años de realizarse, se celebró la tarde y noche del sábado en el complejo deportivo ‘Caballito Zeballos’, ubicado en la ciudadela Sauces 2, en el norte de la urbe.

Esta iniciativa denominada Saustock (combinación del nombre de la urbanización Sauces y Woodstock, el histórico concierto celebrado en Nueva York, Estados Unidos, en agosto de 1969) no es otra cosa que un festival donde se presentan gratuitamente bandas de rock de diferentes géneros, oriundas de Guayaquil y de otras ciudades.

El acceso al evento no tiene un costo en efectivo, pues quienes deseaban participar solo debían llevar alimentos como arroz, azúcar, atunes, sardinas, granos secos y otros por un valor de $ 3.

El asistente tiene la libertad de adquirirlos en el sitio que desee. Los organizadores no reciben dinero en papel o metálico.

Entre las personas que llevaron alimentos estuvieron la maestra Alexandra Campuzano (29) y la odontóloga Mishelle Podesta (27).

Ambas se declararon seguidoras del grupo estadounidense de rock Metallica (se presentó en Quito a inicios de 2014).

La educadora, residente en la 5ta etapa de la ciudadela Alborada, en el norte de la ciudad, calificó de positiva esta iniciativa.

“A más de la música, me motiva la ayuda social. La música atrae y si es por algo beneficioso está muy bien. Muchas familias se verán beneficiadas”, sostuvo.

La doctora, residente de Sauces 2 y quien ya estuvo el año pasado en el certamen, señaló que es buena la idea de “enganchar” a las personas en un acto benéfico a través de la música.

Harold Mera Menéndez es uno de los mentalizadores de la colecta que surgió de una reunión de amigos músicos en la Nochebuena de 1995.

Antes armaba el festival junto a Cristian García y el diseñador gráfico Luis León.

Los dos primeros se encargaban de la logística, contacto con las bandas invitadas, mientras que León era el responsable del diseño de las volantes y de las camisetas conmemorativas del Saustock.

García emigró al exterior y León, por razones personales, también dejó de ser uno de los organizadores, pero aún aporta con sus creaciones.

“Un 24 de diciembre nos reunimos con los amigos de siempre y recordamos lo que fue el Woodstock. Entonces nos nació la idea de hacer algo similar. Cada año fue cobrando fuerza y teniendo más apoyo. Hoy, es uno de los principales festivales de rock que hay en Guayaquil”.

Pero Mera explicó que no todo es fácil. Primero porque esta vez prácticamente estuvo solo y sus “panas” Xavier Vizñay, Cristian Terán, entre otros, fueron quienes le ayudaron.

Además el montaje de una tarima con luces y el alquiler de equipos cuesta cerca de $ 2.500.

“Pedimos la ayuda a instituciones públicas, sin embargo no nos fue bien. Nos pudimos financiar en parte con microauspicios”, remarcó.

Otra fuente de ingresos es la venta de camisetas con el logo de Saustock. Cada una tiene un costo de $ 20. Este año pudieron comercializar cerca de 150, mientras el anterior llegaron solo a 80.

Durante el concierto, los rockeros porteños también rinden su homenaje póstumo a Fabiola Viteri y a Luis Fernando Nieto. “Ella fue uno de los pilares de todo esto. Hace un año falleció. Luis en cambio nos dejó hace 6 años”, manifestó Mera.

En el festival del sábado se presentaron los grupos Sarcoma, Camisa de Fuerza, Espiral, Esputo Catatónico, entre otras.

Destacó Pukarana, banda en la que están enroladas dos mujeres: Elizabeth Coronel (cantante) y K-ta Coronel (bajista). (I)

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