Los cambios en el curso de la historia son inexorables

- 12 de julio de 2019 - 00:00

Las parejas homosexuales ya pueden formalizar su unión como las parejas heterosexuales. El pasado 9 de julio el Registro Civil informó que, tras publicarse la sentencia de la Corte Constitucional, las parejas del mismo sexo que deseen contraer matrimonio civil deben acercarse a sus dependencias para conocer los requisitos, costos y programar su cita.

Y así, a través de la reflexión y el debate, se escribe un capítulo más en la historia. Hoy consideramos comunes situaciones que en el pasado desataron confrontaciones sociales.

Por ejemplo, antes de la Constitución de 1929, en Ecuador únicamente “los varones que sepan leer, escribir y hayan cumplido 21 años o sean o hubieren sido casados” gozaban de derechos de ciudadanía. Como resultado de la lucha de Matilde Hidalgo se logró constituir el sufragio femenino.

El país fue el primero de América Latina en dar derecho al voto a las mujeres. Pero hubo quienes se resistieron. Sus argumentos se sostenían en que ellas “no estaban preparadas”, no debían mezclarse en la política, pues “el hogar perdería su rumbo y se corrompería”.

Otro caso fue la segregación racial que marcó la historia de Estados Unidos. Hasta mediados del siglo XX -y una vez abolida la esclavitud- los espacios, servicios y leyes estaban divididos para las personas según su color de piel. Los negros no podían ir a la misma escuela, cafeterías ni baños a los que iban los blancos.

Fue en 1964, con la firma de la Ley de Derechos Civiles, cuando se prohibió la aplicación desigual de los requisitos de registro de votantes y la separación en escuelas, lugares de trabajo y espacio público. En 2008 un afroamericano se convirtió en presidente; medio siglo antes nadie hubiera imaginado eso posible en una nación donde la Policía echaba los perros a quienes se manifestaban por la igualdad.

Lo que ahora ocurre en Ecuador es un paso hacia la progresividad de los derechos humanos de la comunidad LGBT. Organismos internacionales enfatizan que se trata de una conquista en pro de la equidad. Este también es el inicio de otras y nuevas discusiones. (O)