La ilusión de la Libertadores sigue viva para El Nacional

01 de diciembre de 2011 00:00

En un cotejo de mero trámite, en el que la única emoción fue la solitaria anotación con una especie de volea del defensa Javier Chila, El Nacional venció ayer 1-0 a Deportivo Quito y conserva la opción de llegar a un posible repechaje por el tercer cupo a la Libertadores 2012.

Alrededor de 2.500 aficionados acudieron al graderío del estadio Atahualpa, donde observaron a un equipo “chulla” con tres extranjeros como alternantes: Nilo Carretero, Jorge Córdoba y  Matías Alustiza, que no marcaron diferencia en ningún momento durante todo el cotejo.

Al igual que todo el equipo, fueron superados por la velocidad del adversario, que desordenadamente siempre buscó la apertura del marcador. El cuadro de la “Plaza del Teatro”, finalista del presente certamen, se conformó con detener débilmente las llegadas del oponente.

Nunca insistieron sobre el arco defendido por Danny Cabezas, quien prácticamente pasó de vacaciones. Su única intervención ocurrió apenas arrancó el encuentro, cuando debió extremarse para detener un disparo del argentino Matías Alustiza.

En la otra valla, Adrián Bone, que lució nervioso e impreciso, se vio sorprendido por los sendos disparos de larga distancia que ensayaron Édison Preciado y Marwin Pita.

Tanta insistencia tuvo su premio tras un remate que fue desviado e impactó en Chila, que la introdujo en las redes ante el asombro de la defensa rival a los 42’. En la parte de complemento el encuentro decayó totalmente en emoción. Ambos elencos disminuyeron su interés por mostrar una mejor calidad de fútbol a los aficionados, que se contagiaron del frío reinante en la capital ecuatoriana.

Solo en el  sector de la preferencia, los seguidores del Deportivo Quito se animaron con cánticos de apoyo al plantel. Incluso, comenzaron a  calentar las dos finales que sostendrán con Emelec en la definición del título nacional  del presente año.

Para eso exhibieron una pancarta alusiva a la salida del DT Juan Ramón Carrasco y en la que pedían su retorno: “Déjenlo volver”, rezaba el distintivo con el rostro del ex entrenador. Antes de que concluyera el encuentro se dirigieron a la puerta principal del estadio para recibir autógrafos de los jugadores titulares que observaron el desempeño de sus compañeros desde la tribuna.

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