Raimundo Zambrano, el referente de la tradición oral

- 09 de diciembre de 2018 - 00:00

La tradición oral de Manabí tiene en Raimundo Zambrano a uno de sus mayores cultores. Con 37 años de experiencia, 10 de ellos dedicados al teatro, este manabita aprovechó la ancestralidad y lo mítico de las costumbres de la campiña manabita para llevarlas al ámbito cultural.

Conocido como Don Pascual, el personaje que cuenta cuentos a través de amorfinos y décimas, Zambrano reseña que era un personaje introvertido. No fue hasta los 18 años cuando incursionó en el ámbito del teatro que empezó con el manejo de los amorfinos.

Se trata de los olores, sabores y la vivencia de la cultura popular y eso le gusta a la gente. Cuenta que cuando personifica a Don Pascual, quienes asisten a sus presentaciones se identifican con el personaje. “Son ellos mismos; lo que cuento es la cotidianidad de lo que muchos viven, pero a veces la tienen como escondida”.

Tras su paso por series de televisión y obras de teatro dio el salto a los amorfinos, chigualos y décimas.

Posteriormente recaló en la musicalización de los amorfinos que tienen mucho ritmo. Una de las destrezas que sus 37 años de carrera le ha dejado es la experiencia en el arte de improvisar.

Basta un poco de humor, ambiente y color para armar versos sin mayor esfuerzo; eso despierta al público y muchos lo saben, afirma.

Zambrano no peca de mezquino, como dicen en las tierras manabas. Por ello ideó el concurso intercolegial de los amorfinos.

Para ello se movilizó hacia 12 colegios en igual número de cantones de Manabí.

Entrevistó a 900 estudiantes.

De ellos seleccionó a 52, de los cuales 17 son hombres y el resto mujeres.

Hay cuatro niños entre ellos. En marzo del presente año, la Corporación Provincial de Manabí, en un evento solemne, declaró que el amorfino como manifestación de la Identidad del Pueblo Montuvio es Patrimonio cultural de Manabí.

Leonardo Hidalgo, funcionario de la entidad, fue el encargado de exponer los motivos que  catapultaron a esta expresión de la oralidad manabita.

También la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) núcleo Manabí,  se unió a la declaratoria que hoy es una realidad.

Ahora nos queda luchar para que el amorfino sea declarado patrimonio  inmaterial del Ecuador, asegura Zambrano.

Los trabajos y las campañas de colectivos y gestores culturales se derivan hacia ese propósito.

Los amorfinos son composiciones cortas poéticas o canciones de origen popular que pertenecen a la tradición oral de los pueblos.

En algunos territorios hay diferencias entre las coplas, donde se mezclan lo romántico con los sentimientos, las vivencias y las alegrías, que se relacionan con alguna vivencia del corazón.

Ahora tiene nuevos cultores en los jóvenes manabitas; ellos siguen el paso de los maestros.  

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