Período gótico pierde un rastro de sus inicios

- 17 de abril de 2019 - 00:00
Notre Dame el martes 16 de abril. Al frente se ven los arbotantes, estructuras en medio arco con que se traslada el peso central a un contrafuerte.
Fotos: EFE

Notre Dame se reconstruirá, pero aún no acaba la evaluación del estado de lo que no se quemó. El templo, un referente estilístico, vio nacer al arbotante.

Aún no había acabado el incendio del lunes 15 de abril, cuando Emmanuel Macron, presidente de Francia, anunciaba que la catedral de Notre Dame sería reconstruida y que lanzaría una campaña internacional de recaudación.

El primer día, las donaciones, públicas y privadas, superaban los $ 700 millones. Es decir, siete veces lo que se buscaba en 2017 para salvarla.

La cifra es mayor a lo que habría costado el mantenimiento en un monumento de referencia para el país con la mayor industria turística del mundo. En ese sentido, Notre Dame estaba al mismo nivel que la torre Eiffel.

El techo de la catedral antes del incendio.

“Notre Dame es nuestra historia, nuestra literatura, el lugar de nuestros grandes eventos, nuestras epidemias, nuestras guerras, nuestras liberaciones, el epicentro de nuestras vidas”, decía Macron frente a la catedral en llamas.

Es el epicentro, por ejemplo, de la famosa novela de Víctor Hugo, Nuestra Señora de París, repopularizada en los noventa con la adaptación cinematográfica de Disney, El jorobado de Notre Dame.

Con el triunfo de la Revolución francesa, a finales del siglo XVIII, muchas de las imágenes religiosas de la catedral fueron destruidas. Décadas más tarde, en 1831, Víctor Hugo escribió Nuestra Señora de París y con ella reavivó el interés popular por esta catedral que usó para personificar la historia del pueblo francés en una obra épica.

Interior de la catedral. La arquitectura gótica priorizaba la entrada de la luz a la construcción.

“La arquitectura gótica es de tal precisión que, si se hunde una parte, puede perturbar el conjunto”, dijo Franck Riester, ministro de Cultura francés, a Inter France después del incendio.

El estilo gótico está presente en toda Europa, pero la catedral de Notre Dame es la primera en la que se usó el arbotante, una estructura con forma de arco diseñada para trasladar el peso de la bóveda a un contrafuerte.

Caracterizada por la iluminación interior, la ligereza estructural y la convivencia de curvas y rectas, la arquitectura gótica no solo es una cuestión de arte y diseño, sino también filosófica, ampliamente asociada con el ascenso de la razón.

Desde su construcción en el siglo XII, la catedral de Notre Dame ha estado sujeta a varias modificaciones y restauraciones a lo largo de los siglos. La más célebre es la del siglo XIX, en la que Eugene Viollet le-Duc agregó la famosa aguja que se vio colapsar en directo.

Se han salvado objetos de gran valor histórico y simbólico, como la Corona de Espinas o uno de los clavos con los que Jesús fue fijado a la cruz. Estos reposarán en el Museo del Louvre. Lo que se ha perdido, como el campanario en el que Víctor Hugo imaginó a Quasimodo, queda para la fragilidad del recuerdo. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: