'Misa tango' celebra el universo del canto coral

- 04 de diciembre de 2018 - 00:00
De izquierda a derecha: Fabrizio Colombo, Krzysztof Szdzisz, Fernando Gil Estrada y Mario Galván, músicos invitados y el gestor de esta propuesta.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

La obra de Martín Palmeri, estrenada en 1996, se hará por primera vez con un coro femenino, Cantahuarmi, de la Universidad de Guayaquil.

En el Teatro Centro de Arte, el miércoles 5 de diciembre, a las 20:00, se estrenará Misa tango para coro femenino y orquesta.

La pieza, compuesta por el argentino Martín Palmeri para fusionar música coral y una orquesta tango, se estrenó en 1996 en Buenos Aires, al año siguiente se grabó en Lituania y este año se estrenará únicamente con el coro femenino Cantahuarmi, de la Universidad de Guayaquil, a diferencia del resto de interpretaciones que se han hecho de la obra con coro mixto.  

Su estreno, con 35 artistas en escena y cuatro instrumentistas, es un homenaje a Enrique Gil Calderón, fundador del Coro de la Universidad de Guayaquil y considerado el “padre de la música coral ecuatoriana” porque -en palabras de su hijo, Fernando Gil- podía reunir coros del mundo, organizar festivales y venderlos.

El director de esta agrupación está tras los telones del estreno, pero ha decidido que la dirección de esta obra esté a cargo del maestro polaco Krzysztof Szdzisz, pues además de toda la organización debía sacrificar la emotividad que le produce el homenaje.  

En su obra, Palmeri combina su experiencia con el canto coral y el tango con un texto basado en la letra de una misa, en latín.

Para Szdzisz, lo genial de esta composición es la conexión que establece entre dos mundos aparentemente diferentes: la música popular argentina y los textos en latín, puestos en total armonía con la lírica, la melodía y forma del tango.

Palmeri sostiene en una entrevista que la creación de esta pieza surge luego de que le sugirieran adaptar obras de tango para coro y casi siempre se topaba con la dificultad de ser interpretadas. Pensó que lo mejor era trabajar una obra para coro y orquesta con música original.

Para el maestro polaco, quien está especializado en la literatura coral europea de los siglos XIX a XXI, esta pieza está conectada con la historia occidental, pero tiene un lenguaje neutral, “pertenece a todo el mundo, esa es la razón por la que sea tan popular, todos pueden cantar en latín y reconocer este lenguaje que nos une”, dice.  

Szdzisz llegó al país hace una semana para preparar los detalles de su dirección con el coro femenino Cantahuarmi. Considera que esta obra más que rendir tributo a alguien que dedicó su vida a la actividad coral, se trata de una “celebración del movimiento coral que está creciendo, sobre esto es, no es solo sobre dirigir, es para conectar gente, también para los políticos”, bromea el director.

Al repertorio se suman los músicos argentinos Fabrizio Colombo y Mario Alejandro Galván, en el bandoneón y el piano, respectivamente. Colombo, quien ha interpretado varias veces esta pieza, está sorprendido por el trabajo detallado que ha tenido esta pieza de forma previa a su interpretación, además de considerar que el trabajo exclusivo con las voces femeninas le da otro color a la pieza.

Para Colombo, este proceso ha sido importante en el sentido de que le ha permitido proponer de mejor manera lo que quiere con su solo de bandoneón. “Es muy común usar fraseos en el tango y es importante que se genere ese espacio para decir algo diferente, imponer tu personalidad”.

Galván también se encuentra sorprendido con la rápida conexión que tuvo el coro con los músicos y el director invitado. “El tango tiene un pulso y una forma de decirlo, desde nuestro instrumento hacemos nuestro aporte a la propuesta de Krzysztof y al mismo tiempo hemos aprendido de esta situación”.

Para Gil, esta obra es muy conmovedora, capaz de ponerle los pelos de gallina a cualquiera que la escucha y considera que más que un homenaje a Enrique Gil, su padre, es una forma de mantener viva la memoria de quien fundó la agrupación que ahora dirige y enfrentarse a las mutaciones del proceso. La entrada a este encuentro es gratuita. (I)

Estilo
Misa tango
Tiene el estilo de “nuevo tango”. Fue escrita en 1996 y estrenada el 17 de agosto de 1996 en Buenos Aires. El siguiente año se grabó en Lituania y ha tenido distintas interpretaciones alrededor del mundo, incluso en el Vaticano.  

35 músicos en escena tendrá la interpretación de esta obra en Ecuador. Participan 4 instrumentistas.

Instrumentistas
Además del director polaco Krzysztof Szdzisz, participan Mario Galván y Fabrizio Colombo en piano y bandoneón.  

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