El músico nacional, aún luchando

20 de abril de 2013 - 00:00

La industria musical en el país trata de consolidarse y, en ese camino, el departamento de Emprendimientos Fonográficos del Ministerio de Cultura lidera un proyecto que  dota, mediante concurso, de un estímulo económico para la etapa de pos-producción, circulación y consumo, de trabajos musicales inéditos de artistas ecuatorianos.

La iniciativa tuvo la primera convocatoria el año pasado, con “avances significativos”, según expresa el director del departamento de Emprendimiento, Javier López, quien aclaró que la distribución del material discográfico de los 9 ganadores de la edición 2012 alcanzó hasta ahora los 11.592 discos, de un total de 24.200 CD impresos o prensados.

En el ciclo pasado los acreedores al fondo fueron: Hitalo Coello, en la categoría nueva música ecuatoriana; Pedro Marcelo Barrezueta, en música académica; Steven Roger Dagenais, en pop; Marco Ortega, en jazz; Ana Lucía Vallejo, en rock; Corporación La República Invisible, en banda sonora; Benjamín Felipe Vanegas, en tropical chicha; Pablo Rosero, en urbano; y José Ricardo Buchelli, en trova.

Los canales de distribución son dos, uno está relacionado con las 14 tiendas de los museos pertenecientes al Ministerio de Cultura, en donde el disco se vende a $ 1,38; y por otro lado están las asociaciones y establecimientos dedicados a la venta de CD´s de música y cine, como la Asociación de Comerciantes de Productos Audiovisuales (Asecopac) y la de Audio-Video Pichincha (Asavip). Éstas agrupaciones vendieron cada CD en $ 2,00.

López aclaró que no se hizo ningún tipo de contrato o convenio con estas organizaciones y que se las trató como cualquier otro consumidor que adquiere un producto, el mismo que pueden volver a vender.

José Pomaquiza, presidente de Asavip, explicó que la organización tiene como propósito impulsar la venta de discos originales de artistas ecuatorianos. Hasta el momento han vendido entre 1.500 y 1.800 discos con la mitad de los socios. La agrupación cuenta con 170 afiliados en Pichincha, pero solamente 85 accedieron a vender los discos que promueve la cartera de Estado. Ellos también distribuyen los CD originales de películas nacionales.

A criterio del líder de Asavip, para una venta más rápida se necesita de una “fuerte difusión y promoción” en medios televisivos, así como en estaciones de radio y en conciertos. Pese a que la venta no es masiva, la organización está dispuesta a seguir promocionado el talento nacional.

López admite que la distribución, precisamente, es una de las “dificultades”  en la cadena de valor de la industria musical, pues está ligada con el consumo de la población de los productos musicales ecuatorianos. Para llegar hasta el público, el Ministerio realizó un concierto con los ganadores y efectuó una serie de acercamientos con programadores de las estaciones de radios privadas y públicas del país. “El público responde a los estímulos que percibe, en ese sentido hay una corresponsabilidad que no solo viene del Estado, sino de los medios de comunicación”, precisó López, quien agregó que otro de los motivos del Fondo Fonográfico “es comprobar que sí hay música de calidad que puede cubrir la cuota del uno por uno”, como propone el proyecto de Ley de Comunicación que tramita la Asamblea Nacional. “El problema es que hay muy poca rotación de estos productos en los medios comerciales”, insistió el también músico.

De los 24.200 discos se entregaron 300 a cada uno de los ganadores y el resto se mantendrá en las tiendas de los museos hasta agotar stock.

El dinero recaudado por la venta de los discos se entrega  al Banco Central y no al Ministerio ni a los músicos. Los artistas no perciben ningún pago de las ventas porque el Ministerio, previo a la distribución, entregó ya un monto determinado por la licencia, que le da la facultad de reproducir y distribuir el material musical, mas no la potestad sobre los derechos de autor.

De esa manera tratan de surgir los músicos ecuatorianos en un mercado que está bombardeado por melodías foráneas. En un estudio elaborado por el Ministerio de Cultura se estableció que en el país se escucha apenas un 9% de música nacional de diversos géneros. Una encuesta de consumo musical sobre lo que ofrecen las radios versus lo que desea el usuario estableció también que no existe sincronía entre ambas partes, así, por ejemplo, un 27% de la gente quiere escuchar balada y las radios le ofrecen solo un 15%; de rock la gente quiere 10 canciones y solo se ponen 2. En lo que tiene que ver con tecnocumbia, la gente quiere 6 canciones y los medios solo ponen 4.

LAS BASES PARA LA SEGUNDA CONVOCATORIA TIENE OCHO CATEGORÍAS

Para la edición 2013 el departamento de Fondos Fonográficos del Ministerio de Cultura cuenta con un presupuesto de 87.000 dólares que los distribuirá a 8 ganadores, número de categorías musicales que se establece en las bases de concurso, explicó el director.

Cada ganador recibirá alrededor de 10.000, 5.000 que les serán entregados como parte de la compra de la licencia que le permitirá al Ministerio de Cultura la reproducción y distribución de las producciones discográficas, y la diferencia (5.000)  se utilizará en el diseño, manufactura, reproducción y la puesta en circulación de material.

Entre los objetivos del departamento con el proyecto, además de incentivar la producción de los ganadores, es generar acceso legal y de bajo costo de discos originales, indicó López al auditorio que estaba lleno de músicos ecuatorianos.

“Con este proyecto el Ministerio de Cultura ha generado una suerte de subsidio a la producción discográfica, lo cual permite la distribución y posibilita una competencia legal contra la piratería”, insistió.

Las bases del concurso se encuentran en la página web: www.ministeriodecultura.gob.ec.

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