Frida y Guillermo Kahlo, en la salud y la enfermedad

- 08 de julio de 2018 - 00:00
De izquierda a derecha: Retrato de Frida tomado por su padre en 1926; Retrato de Frida a las 12 años tomado por su padre en 1926.
Fotos: Cortesía del Museo Frida Kahlo

Ambos desarrollaron una íntima relación que trascendió vínculos filiales. Además de compartir una pasión por el arte y la fotografía, la enfermedad fue un elemento que los unió de por vida.

Carl Wilhelm Kahlo nace en 1871 en Pforzheim, Alemania, y llega a los 19 años a México, donde americanizó su nombre a Guillermo. Después de la muerte de su primera esposa, Guillermo Kahlo se casa con Matilde Calderón, con quien tuvo tres hijas, entre ellas la artista Frida Kahlo.

Con la motivación de su esposa, Guillermo funda un estudio de fotografía en Ciudad de México a fines de 1890. “De niña, Frida ayuda a su padre en el cuarto oscuro y lo acompaña en tareas fotográficas”, afirma Ana Baeza Ruiz, investigadora del Victoria and Albert Museum, donde ahora se expone la muestra Frida Kahlo: Making Her Self Up, que exhibe una colección de más de 200 prendas de la pintora desde el pasado 16 de junio.

Al igual que su padre, quien padeció toda la vida de epilepsia, a los seis años Frida contrae poliomielitis, que deja una de sus piernas más pequeña que la otra.

“Al hablar de Frida Kahlo se referencia casi exclusivamente al accidente automovilístico que ella tuvo a los 20 años y al dolor y al trauma que dicho percance desencadenó”, afirma Inga Reichelt, de la Universidad de Leeds.

“Sin embargo, este énfasis borra de la biografía de Frida Kahlo el hecho de que ella creció como una persona discapacitada. Sabemos que creció coja y que tuvo muchos problemas de integración en la escuela. Pero todas las narrativas populares ignoran este hecho pues implicaría tener que plantear a Frida Kahlo en un marco mucho más complicado y lleno de matices”, acota la doctora.

“Estas historias”, dice Inga Reichelt, “se cuentan de esa manera porque quienes las relatan son personas no discapacitadas y, por ello, se borran ciertos hechos. Esto es común en la biografía de muchas mujeres discapacitadas como Kahlo o Rosa Luxemburgo, por ejemplo”.

El accidente de tranvía deja a Frida Kahlo con heridas en la columna vertebral, en la clavícula y laceraciones en la cadera y pelvis. Durante los meses que estuvo postrada en cama fue Guillermo quien la persuadió de pintar y canalizar su dolor en el arte.

Asimismo, cuando Guillermo tuvo ataques epilépticos fue Frida quien cuidó de él.

Durante su vida Frida Kahlo fue fotografiada por diferentes artistas como Manuel Álvarez Bravo, Nickolas Muray, Gisèle Freund, Martin Munckácsi, Man Ray o Edward Weston, pero puede decirse que a diferencia de sus otros fotógrafos, la cámara y los ojos de su padre tuvieron un gran impacto en la visión artística de ella y en la formación de su imagen personal.

Por ejemplo, a partir de tres fotografías que Guillermo le toma a Frida entre 1913 y 1926, la artista desarrolla esbozos de su silueta en tres versiones de sí misma.  

“(Frida) Kahlo capta (en esos esbozos) la transición de la niñez a la juventud temprana, mostrando su fascinación por su imagen hecha a sí misma, pero también está rastreando su relación con la cámara, su padre y el espectador”, afirma Ruiz.

Otra señal del especial afecto que Frida sentía por su padre puede verse en la pintura “Retrato de mi padre”,  hecha en 1951. En la pintura Frida retrata a Guillermo 10 años después de su muerte, con su cámara sirviendo de fondo en la imagen, “enfatizando su oficio como trabajo intelectual y técnico”, apunta Ana Baeza Ruiz.

En la dedicatoria en la parte inferior, Frida escribe: “Aquí pinté a mi padre Wilhem Kahlo, de origen húngaro-alemán, artista-fotógrafo de profesión, de carácter generoso, inteligente y bueno, valiente porque sufrió durante sesenta años de epilepsia, pero nunca se rindió trabajando y luchó contra Hitler, con adoración. Su hija Frida Kahlo”.

Es casi imposible decir qué es lo que une a dos seres humanos. Señalar claramente aquello que hace que dos personas desarrollen una profunda conexión, una cofradía.

Muchas veces decimos que es una similar visión de la vida lo que nos une a nuestros amantes y amigos. Pero como el caso de Frida y Guillermo Kahlo muestra, a veces lo que nos une a otros es una similar perspectiva de la muerte y la enfermedad. (I)

Izquierda: Fotografía de Gisèle Freund hecha en 1951 a Frida mientras pinta el cuadro “Retrato de mi padre”; Derecha: Guillermo Kahlo posando frente a la cámara en 1920. Fotos: Cortesía del Museo Frida Kahlo

Muestra
Frida recorre el mundo
Los colores, la vitalidad y la fuerza de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954) llegaron por primera vez a Hungría con una “muestra didáctica” en la Galería Nacional de Budapest , que se podrá visitar hasta el 4 de noviembre.

35 pinturas están en la primera sección y representan la maduración artística de Frida.

Las mejores obras
La muestra está dividida en cinco secciones y recoge destacadas pinturas de Frida Kahlo como “La columna rota” (1944), “Mi nana y yo” (1937) o su “Autorretrato” (1945). (I)

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