A liquidar fuentes de especulación financiera

- 09 de julio de 2014 - 00:00

Como se sabe, en el largo período neoliberal el país sufrió serios quebrantos en su soberanía y actividad productiva, el Estado fue asaltado y sus recursos robados o dilapidados. El pueblo empeoró sus condiciones de vida y creció la marginalidad y pobreza, millones fueron expulsados del suelo patrio, y se agudizó la concentración de la riqueza.

Las trincas fomentaron la economía especulativa y nuestra principal riqueza fue entregada a las transnacionales petroleras; el alto endeudamiento hipotecó la nación y rifaron el ahorro nacional y las reservas monetarias; los banqueros estafaron a millones de depositantes y esquilmaron al Banco Central.

Los gobiernos entreguistas de la partidocracia se sometieron al FMI y desde la aplicación de sus políticas de liberalización de los mercados surgió el atraco bancario y el salvataje con los dineros públicos, lo que se amplió con la creación de la AGD.

Todo esto significo dos décadas perdidas, que se agregaron a siglos de dominación colonial, extrema dependencia neocolonial y subdesarrollo.

Con la Revolución Ciudadana y sus reformas, que cuentan con el respaldo mayoritario de la población, se ha revertido en alto grado esta situación y desde 2007 se maneja la economía con visión productiva y social, en el marco de recuperación del Estado y la soberanía nacional, en procura del Buen Vivir y la construcción de la democracia.

Por ello se busca someter al capital especulativo, frenar los abusos de la banca, regular los mercados y establecer de verdad controles, a través del Código Monetario Financiero.
Los banqueros y los medios de comunicación asociados a sus intereses, la plutocracia en pleno, han puesto el grito en el cielo. No toleran que a la banca, que maneja el mercado de dinero, se la ponga en orden; tampoco a las bolsas de valores, que manejan el mercado de capitales.

Reclaman volver a lo de siempre, manejar a su antojo el dinero de los depositantes; no admiten que el Estado regule y controle, oriente el crédito hacia la producción, educación, vivienda y el desarrollo del país, menos que para sortear situaciones críticas adquiera divisas y tengan que venderlas; no quieren que se fijen límites de déficit comercial y debe restringirse  importaciones y pagos al exterior; en suma, no admiten que, con visión global y coherente, el Estado maneje el sector financiero-monetario para ordenar la liquidez, consolidar el seguro de depósitos, fortalecer el régimen de seguros, reordenar las entidades públicas de control, evitar abusos y fraudes y eliminar el marco legal neoliberal que los posibilitó.

En definitiva, pierden la cabeza por el objetivo ciudadano de liquidar las fuentes de la especulación financiera, eliminar toda la concentración de créditos vinculados a sus galladas, nuevos congelamientos de depósitos, salvatajes e impunidad frente a malos manejos de sus entidades financieras.