Desastres naturales y experiencias
La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante Resolución 44/236 (1989), estableció el Día Internacional para la Reducción de los Desastres; y de 1990 a 1999 el Decenio Internacional para su Reducción.
Los desastres: inundaciones, sequías, incendios forestales, deslizamientos de tierra, tormentas tropicales, sismos, erupciones volcánicas, alteran el equilibrio natural de los ecosistemas, cuyas consecuencias en nuestro planeta, en el período comprendido entre 1991 a 2000, se informa que significó la pérdida de la vida de aproximadamente 700 mil personas.
La investigación de los desastres naturales, realizada por entidades internacionales (Pnuma/Cepal) sobre aquellos eventos perniciosos relacionados con el clima o por fenómenos hídricos-meteorológicos extremos desencadenados en nuestro país, merece atención destacada por su relación con el fenómeno ‘El Niño’, cuyas inundaciones, como consecuencias recurrentes, provocan un creciente número de víctimas y pérdidas económicas comprometiendo el desarrollo del Ecuador.
Actualmente, tanto los técnicos nacionales como internacionales advierten que la amenaza de una próxima presencia del fenómeno ‘El Niño’ es cada vez más inminente.
En nuestro país, las pérdidas por presencias del fenómeno ‘El Niño’, en períodos anteriores informadas por la Cepal, fueron: para el período 1982-1983 un total de $ 640,6 millones. De esa cantidad, $ 533,9 millones (83%) fueron por daños directos y los restantes $ 106,7 millones (17%) por daños indirectos.
Los daños ocasionados por ‘El Niño’ de 1997 a 1998 se estimaron en $ 2.869,3 millones. De ellos, $ 783,2 millones (27%) corresponden a daños directos y $ 2.086,1 millones (73%) a daños indirectos. Las pérdidas humanas fueron 786 muertos y 30.000 personas severamente damnificadas
Las cifras de los daños causados por ‘El Niño’ de 1997-1998 fueron de mayor severidad cuando se comparan con las del fenómeno anterior de 1982-1983. Resultan casi cuatro veces mayores, probablemente porque resultó afectada una mayor superficie y, asimismo, las inversiones establecidas eran mayores.
La comparación demuestra que en el 97, poco se había aprendido de las experiencias anteriores (1982) para mejorar la atención preventiva y los procesos de rehabilitación. Actualmente, en nuestro país, las inversiones ejecutadas para su desarrollo son mucho mayores que las realizadas en la década pasada. Tenemos más que perder. Es de esperar mayor eficiencia para enfrentar los desastres, que la demostrada anteriormente.
ZAPATERO: El socialismo premium de caviar, ostras y coimas
En la vieja liturgia del socialismo del siglo XXI, los discursos siempre estuvieron llenos de pueblo, justicia social y ética revolucionaria. Pero, curiosamente, las cuentas bancarias parecían las de...
“Michael”: Salir del trauma
El reciente biopic sobre Michael Jackson, “Michael” (2026), del director afroamericano Antoine Fuqua, además de homenajearlo, es un singular intento de retratarlo desde la sombra del trauma hasta su...
Sombreros que coronan a Ecuador
En un evento global como el Mundial 2026, los ministerios que les compete, deberían crear una campaña visual, donde los jugadores de nuestra selección, tengan una consigna en sus sombreros: toquilla,...
A @mechascaicedo
“Depurar, sanear, renovar y devolver prestigio al Consejo de la Judicatura está entre mis prioridades”. Es una de sus frases con la que estrena el flamante cargo dada la crisis ética de la Función Ju...
