Capacitación y capacitadores
La matriz de exportación de Ecuador (sin contar con el petróleo) está caracterizada por la producción agrícola. De hecho, hasta inicios de la era petrolera, 1972 (año en el cual paseamos por las avenidas de Quito el primer barril de petróleo extraído como augurio de mejores días), nos reconocíamos como ‘país agrícola’, y no faltaba razón, la generosa dotación de recursos naturales renovables: agua, suelos y un clima benigno, garantizan la potencialidad y variabilidad de producción que aseguran la exportación y soberanía alimentaria del país.
No obstante estas condiciones favorables para el desarrollo agrícola, la realidad es diferente. La agricultura de nuestro país se caracteriza por el predominio de los pequeños productores agrícolas (75% del total) cuyo acceso a la tierra no sobrepasa el 12% de la superficie total cultivada y vive en condiciones precarias de calidad de vida, con limitada capacidad adquisitiva para modernizar y tecnificar sus sistemas de producción, como pasa con los arroceros.
El 65% de las unidades de producción arrocera corresponde a pequeños agricultores, que carecen de instrumentos y capacitación para enfrentar las frecuentes vicisitudes adversas del cultivo sin lograr contacto con las posibles fuentes de capacitación.
Por otra parte, si bien es fácil obtener información sobre los paquetes tecnológicos puestos al mercado por las empresas comercializadoras legales de estos productos cuyos agentes tienen muy claro su objetivo para venderlos, en cambio al parecer no existen análisis sobre el perfil técnico del capacitador para servicio del agricultor, el cual no solamente debe conocer la tecnología del cultivo sino también las características del entorno social, económico y ambiental donde se van aplicar estos insumos. Al respecto recuerdo una reunión académica donde se trataba sobre un método de cultivo del arroz para pequeños agricultores aplicados con éxito extraordinario de productividad en los países asiáticos. El método no depende de una semilla mejorada, híbrida, transgénica o maquinaria sofisticada, es un método natural del manejo del cultivo que potencia la capacidad biológica de la especie y la oferta de los recursos naturales que los rodea. Uno de los asistentes, académico y con reconocida experiencia, argumentaba sobre lo mucho que se ganaría si se utilizan motores en los simples aparejos de cultivo. Es decir el capacitador, seducido por la modernización olvidaba que el objetivo no era ganar dinero sino salvar hombres.
La universidad en la sociedad del rendimiento
La universidad ya no puede eludir la pregunta que incomoda: ¿está formando profesionales para el mundo real o para una ficción académica que dejó de existir? Mientras el trabajo, la tecnología y la v...
Las armas nucleares
La proliferación de armas nucleares ha sido una especie de espada que ha pendido sobre la humanidad, desde la aparición de estas, cuyo uso puso fin a la segunda guerra mundial, luego de que dos bomba...
Guía Interactiva para sobrevivir San Valentín 2026
¿¿Están listos para este súper San Valentín que cae en fin de semana y justo conecta con el feriado de Carnaval?? Sea cual sea su respuesta, tranquilos panas que acá como regalito especial les compar...
Las sombras del orden migratorio
Hace unas semanas me di a la tarea de aprender un poco más sobre los Estados Unidos, con la finalidad de acercarme —al menos inicialmente— a comprender sus políticas, reacciones, indiferencias y todo...
Buseta cayó a un abismo en Cuenca: seis heridos graves en la vía
Crucita vuelve al debate OVNI: versión de “base submarina” reaviva la polémica en Manabí
