Escándalo sexual sacude al gobierno de Montenegro tras filtración de videos íntimos
Un grave escándalo de carácter sexual y presunta extorsión ha sacudido al gobierno de Montenegro, en el sureste de Europa, luego de la filtración de videos y audios de contenido íntimo que involucran a dos altos exfuncionarios, quienes terminaron renunciando en medio de acusaciones cruzadas.
El caso involucra a Dejan Vukšić, exdirector de la Agencia de Seguridad Nacional (ANB) y asesor presidencial, y a Mirjana Pajković, exsecretaria de Estado del Ministerio de Derechos Humanos y de las Minorías. Ambos dimitieron en los últimos meses alegando inicialmente “razones personales”, según reportó el medio Serbia Times, aunque posteriormente se reveló la gravedad del conflicto.
Acusaciones tras la filtración
Tras abandonar su cargo, Vukšić emitió un comunicado en el que negó ser responsable de la difusión del material íntimo y rechazó lo que calificó como acusaciones “inexactas, incompletas y tendenciosas”. Aseguró que no existe prueba alguna que lo vincule directamente con la filtración.
Según su versión, en octubre de 2024, Pajković se habría apropiado ilegalmente de su teléfono celular, desde el cual posteriormente se difundieron los videos y audios. Para el exjefe de inteligencia, este hecho representó una grave violación a su privacidad.
Audios, amenazas y presunto chantaje
La controversia se intensificó con la difusión de un audio en el que se escucha a Vukšić presuntamente amenazando a Pajković desde una línea telefónica ubicada en la oficina presidencial. El exfuncionario afirmó que dicho material fue publicado de manera “selectiva” y fuera de contexto, más de un año después de su grabación.
Además, denunció que en marzo de 2025 recibió mensajes anónimos con amenazas y un intento de chantaje, en los que se le exigía retirar su candidatura como juez del Tribunal Constitucional, bajo la advertencia de que el material íntimo sería divulgado.
“Creo que M. P., directa o indirectamente, intentó influir de manera indebida en el proceso de elección”, declaró.
Denuncias cruzadas
Ante estos hechos, Vukšić presentó una denuncia formal ante la Policía, acusando a Pajković y a otras personas no identificadas por extorsión, robo y uso indebido de un dispositivo móvil. La exfuncionaria fue posteriormente interrogada por las autoridades.
Por su parte, Pajković también interpuso tres denuncias penales antes de su renuncia. En ellas acusó al exdirector de la ANB de difundir imágenes sexuales sin su consentimiento y de utilizar su cargo para acceder a información privada y amenazarla.
En uno de los audios difundidos por la exsecretaria se escucha a Vukšić afirmar que “todo Montenegro verá” el material comprometedor.
Marco legal y reacción institucional
La Agencia de Seguridad Nacional se deslindó oficialmente del caso y aclaró que los hechos no guardan relación con sus funciones institucionales. Indicó que se trata de un asunto de carácter privado que debe ser investigado por las autoridades competentes.
La legislación de Montenegro contempla penas de hasta cinco años de prisión por delitos relacionados con la “pornografía de venganza”. Hasta el momento, la Fiscalía no ha confirmado si iniciará un proceso judicial formal contra los implicados.
Mientras avanzan las investigaciones, el escándalo continúa generando un fuerte impacto político y social en el país. “La verdad no se establecerá en redes sociales ni en los medios, sino ante las instituciones”, concluyó Vukšić.