A pesar de darle el sabor a la comida, el condimento en nuestro régimen alimenticio es algo que se lo debe saber administrar para evitar problemas que van desde una simple indigestión hasta los estragos estomacales causados por la gastritis.
En el mercado existe un sinnúmero de productos que comúnmente se utilizan en la cocina de los ecuatorianos. Desde barras y cubos hasta sazonadores en polvo se pueden encontrar en las perchas listos para su uso. Sin embargo, el exceso de estos artículos en las comidas pueden alterar el correcto funcionamiento del aparato digestivo.
Para el nutricionista Gustavo Hernández, es importante saber que los alimentos que tienen demasiado condimento irritan la mucosa del estómago en cada comida. “Cuando comemos alimentos muy adobados sucede en nuestro estómago algo parecido a lo que también ocurre cuando ingerimos comidas con ají. Con el transcurso del tiempo podría causar problemas a nivel estomacal e intestinal”.
Cuidado al comer fuera de casa
Los alimentos que se ofrecen en muchos restaurantes suelen llevar una gran cantidad de sazonadores que pueden llegar a ser nocivos para su salud. “Hay que elegir bien el lugar donde se come.
Muchas veces, por su alta concentración de sabor, la persona ni siquiera puede percatarse del estado en que se encuentra la comida. Puede ser que en algún momento esta se esté en descomposición, y la persona no lo notará sino hasta que se sienta mal o vaya al médico”.
Sazonadores más sanos
Según la nutricionista Elizabeth Gómez, es recomendable consumir adobos naturales que pueden ser elaborados en casa. “Nosotros tendemos a utilizar los cubos y polvos de los supermercados cuando podemos tener un delicioso aliño en base a cebolla, ajo y orégano, por ejemplo”.
Asamblea aprobó la Ley para el Fortalecimiento de la Ciberseguridad
El empate ante West Ham frustró el “corte de pelo” viral desde 2024
Incautan cerca de 5.000 explosivos en operativo militar en Manabí
“Cometí el mayor error de mi vida”, dijo deportista olímpico que confesó una infidelidad
Video: Se fueron a los golpes… y olvidaron a la bebé en el mar
