Tocar música extrema al estilo propuesto por la banda estadounidense Cannibal Corpse, desde 1988 hasta la fecha, no ha sido un trabajo nada fácil. Se trata del grupo co creador del brutal death metal, una de las variantes del rock con mayor densidad y velocidad.
Con esa hoja de vida, Cannibal Corpse está de vuelta, tras cinco años. Se presenta hoy en El Teleférico, de Quito, en un evento que empezará desde las 14:30 con otras bandas estadounidenses como Suicide Silence y The Black Dahlia Murder, más las nacionales Ente, Kanhiwara, Chancro Duro, Colapso, Necrofobia y Sarcoma.
Las entradas para estas presentaciones cuestan: 35 dólares (general); 50 (pista) y 70 dólares (VIP), según la productora Alarma, que organiza el espectáculo.
La agresiva música de Cannibal Corpse está estructurada por rápidos compases que marcan la batería martillante que toca Paul Mazurkiewitcz, las guitarras de Jack Owen y la voz gutural tipo “shriek” (una técnica vocal de gritos graves, sucios y desgarradores) que propone George “Corpsegrinder” Fisher, quien desde 1995 sustituye al fundador Chris Barnes.
Operativo en Santa Lucía: cinco detenidos y armas incautadas
Shakira sufre caída en concierto inaugural en El Salvador
Messi encendió el Monumental… y los reclamos apagaron parte de la fiesta
Auto se sale de pista en competencia 4x4 en Tena y deja varios heridos
Super Bowl 2026: Seahawks vs. Patriots, el show de Bad Bunny y una guía rápida para entender la NFL
