El turbante, un atuendo que tiene historia e identidad

Integrantes del Movimiento Afro del Azuay, mostraron con orgullo estas prendas durante un festival.
05 de junio de 2019 00:00

Para las mujeres del pueblo afrodescendiente llevar un turbante es apropiarse de su historia. Nila de Aguiar, líder del Movimiento Afro del Azuay, encabezó un desfile en el que un grupo de modelos, hombres y mujeres, mostraron con orgullo sus raíces.

Ellos dejaron claro, el pasado viernes, que el colorido y belleza de estas prendas tienen un sello propio más fuerte e imborrable que la estética: la identidad.

“En lo contemporáneo, las mujeres afrodescendientes se han apropiado del turbante como un símbolo de lucha dentro de los procesos de reparación de derechos, pero si miramos atrás nos encontraremos con la historia que envuelve esta prenda”, señaló Aguiar.

Recordó que en la época de la esclavitud, las mujeres negras se hacían hermosos peinados y en sus trenzas esbozaban los lugares de concentración o las rutas de escape de los esclavos. Entonces, los amos se dieron cuenta y obligaron a las mujeres a cubrir sus cabezas.

Amarrados, recogidos,   retorcidos o anudados, las modelos lucieron los elegantes turbantes en la pasarela que se presentó en el Bar-restaurante Lirón Lirón, como parte del Festival Arte Calle 2019.

Aguiar precisó que, al utilizar la tela en su cabeza, se cubren de la mala energía y protegen su cabello.

Pero, sobre todo, subrayó que al envolver el centro de su mente “los pensamientos surgen más claros y organizados”.

Estilos
La forma de llevar los turbantes puede estar relacionada con el rango de la mujer en la comunidad, con su estado civil o con el evento social. La matriarca suele lucir grandes y amplios tocados que representan el sol, la fuerza y el poder.

Mama Yama, líder del Movimiento Afro del Azuay, suele usar turbantes con nudos en la parte superior porque es la matriarca en este colectivo, que tiene como característica ser guiado por mujeres.

Las solteras acostumbran llevar turbantes de colores fuertes. “Es para de alguna forma llamar la atención”, señaló Nila de Aguiar.

Mientras que las mujeres casadas utilizan estas prendas, pero en colores más sobrios o en una combinación de dos tonos.

Como parte de la vestimenta del pueblo afro, estos se utilizan en todo evento: en la casa, para ir al mercado, en bodas, en bautizos, en cumpleaños, en el noviazgo y hasta en funerales.

Los turbantes llegaron al continente americano con la diáspora africana, que fue víctima de venta, tortura y explotación con exceso de trabajo. En la época de la esclavitud, se usaban para esconder semillas y monedas para la supervivencia.

Sin embargo, hoy representan la viva expresión de resistencia cultural. (I)  

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