Los estudiantes con discapacidad tienen predilección por 3 carreras

- 15 de enero de 2020 - 00:00
Axel Calle, de 17 años, y Fernando Abarca (18), del Colegio Réplica Aguirre Abad, de Guayaquil, tienen entre sus opciones de estudios la carrera de Derecho.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

Según la Senescyt, Derecho junto con Educación Inicial y Administración son las de mayor demanda por el grupo. Este 17 de enero, ellos rendirán el examen Ser Bachiller que les permitirá continuar con sus estudios superiores.

Axel Calle, de 17 años, está ansioso por terminar el colegio y empezar la universidad. Sabe que para lograrlo tiene como desafío alcanzar un buen puntaje en el examen Ser Bachiller.

Este viernes 17 de enero el estudiante del Colegio Réplica Aguirre Abad, de Guayaquil, junto con otros tres alumnos con discapacidad, rendirá la prueba en su plantel.

Para ello, en el último mes, ha practicado en su casa y en el colegio a través del simulador del Ineval las 120 preguntas, las cuales deberá responder en la prueba. Además tomó un curso de nivelación, al que asistía todos los domingos para obtener una alta nota que le permita postular por la carrera que le gusta.  

El futuro bachiller tiene entre en sus opciones de estudio seguir Derecho. Su anhelo es defender los derechos de las personas que nacieron o quedaron con una discapacidad producto de una enfermedad o accidente.

Axel, a la edad de ocho años, dejó de caminar por una inflamación en la médula espinal que lo llevó a utilizar una silla de ruedas.
“Quiero defender el acceso a la educación y los distintos servicios, y que dejen de mirarnos diferente porque nosotros podemos desempeñarnos igual que los demás”.

De acuerdo a la Senescyt, las carreras más demandadas por las personas con discapacidad durante el segundo semestre de 2019 fueron: Derecho, Administración de Empresas y Educación Inicial.

Durante la primera postulación estas tres carreras representaron el 17% del total de las plazas más postuladas por parte de este grupo. En 2019, 1.299 personas con discapacidad aceptaron un cupo para iniciar sus estudios de educación superior.

Otra de las opciones que tiene Axel para seguir la universidad es una licenciatura en Comunicación Social o en Psicología. “Me gustaría convertirme en locutor o comentarista deportivo”.

Antes de que quedara en silla de ruedas el joven jugaba fútbol con sus compañeros de escuela y del barrio. Después empezó a investigar acerca de esta disciplina deportiva. Sabe todo sobre los mundiales a los que ha ido Ecuador y los nombres de los jugadores y sus trayectorias.

Con el apoyo de su madre, Julia Lino, el joven ha empezado a buscar los centros de educación superior que oferten las carreras que él demanda.

Lino señala que por ejemplo en la Universidad de Milagro ha encontrado facilidades de estudio con la modalidad virtual. “Esto va a permitir que él no tenga complicaciones en la movilización y se desanime a continuar sus estudios”. Por ello es una de sus principales opciones cuando se abra al proceso de postulaciones. También contempla a la Universidad Guayaquil para la que deberá acudir de forma presencial.

Durante el semestre de 2019 la Senescyt registró cinco universidades y seis institutos tecnológicos que recibieron más estudiantes con discapacidad.

Además de las mencionadas por Lino constan: la Universidad Central del Ecuador, Universidad Nacional de Loja, Universidad de las Fuerzas Armadas (ESPE) y de los Institutos Tecnológico Superior Guayaquil; Instituto Tecnológico Superior Sucre, Instituto Tecnológico Superior Riobamba, Instituto Tecnológico Superior Central Técnico, Instituto Superior Tecnológico del Azuay.

Fernando Abarca, de 18 años, quien tiene discapacidad intelectual en un 40%, también anhela seguir Derecho. El joven dice que de convertirse en abogado podrá orientar a las personas sobre sus derechos que les pertenecen.

Aunque no ha vivido ninguna experiencia de discriminación, otra de sus alternativas de estudios es la Ingeniería en Sistemas. “Creo que sería bueno seguir esta carrera porque tengo habilidades para desarmar celulares”.

El rector del Colegio Réplica Aguirre Abad, Henry Barbecho, explica que los DECE trabajan con todos los estudiantes desde décimo año de básica en un Plan de Desarrollo Profesional con los estudiantes y los padres de familia.  

Sin embargo, con los alumnos que tienen una discapacidad se refuerza esto. Allí han identificado que sus alumnos mayormente demandan carreras técnicas.

Un ejemplo de ello es Gibson Piguave, de 17 años, y Erick Samaniego, de 22. Ambos con discapacidad intelectual piensan estudiar la carrera de Mecánica en un instituto técnico después de rendir el examen Ser Bachiller. (I)

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