Más parroquias se suman a la lista de puntos calientes en Quito

El epidemiólgo David Larreátegui afirma que el SARS-CoV-2 no ha dejado de ser mortal y para no volver al confinamiento, se requiere del compromiso de todos.
12 de octubre 19:30

Pichincha es la provincia que más casos confirmados de Covid-19 registra hasta el momento, casi 46 mil y de ellos el 91 por ciento concentrados en Quito.

Ximena Abarca, secretaria de Salud del Municipio, dijo que el aumento es constante, pero las estadísticas diarias no solo se alimentan de casos nuevos sino también del procesamiento de pruebas represadas.

Según la funcionaria, hay indicadores alentadores: la disminución del tiempo de espera para acceder a una cama hospitalaria, para ingresar a una unidad de cuidados intensivos y la mortalidad.

Hay zonas que todavía preocupan a las autoridades y en las que se ha dado especial énfasis al control comunitario, entre ellas Chillogallo, el Centro Histórico, Cotocollao, la Ecuatoriana, Quitumbe y recientemente las parroquias Atahualpa, Chavezpamba y Lloa; esta última con un reporte de cinco casos, pero que en relación a su densidad poblacional podría representar un riesgo para los habitantes.

La disposición del cabildo, explica Abarca, es presentar informes epidemiológicos cada quince días para revisar los protocolos de acción en la ciudad. A su criterio, por el momento las medidas no deben variar; sobre todo en relación a la movilidad.

En Quito se realizan aproximadamente cinco mil pruebas de diagnóstico cada día.

David Larreátegui, epidemiólogo de la UDLA, cree que esto debería duplicarse o triplicarse para llegar al número recomendado.

Para el docente aún no se puede hablar de una inmunidad de rebaño en la capital sino de una endemia, ya que el virus sigue presente y el nivel de contagios no varía.

Lo que hay que evitar, puntualizó, es volver a tener un brote explosivo como sucedió en Guayaquil entre marzo y abril o en Quito en el mes de junio.

Larreátegui agregó que el SARS-CoV-2 no ha dejado de ser mortal y para no volver al confinamiento, como sucedió en varias ciudades europeas, se requiere del compromiso de todos los ciudadanos.

“Las sociedades que más se han fortalecido son aquellas en las que todos los grupos etarios se han comprometido. Continuar con el trabajo, con las actividades económicas, con los estudios, pero con las medidas necesarias para evitar que el virus ingrese a los hogares y afecte a las familias". (I)