“Las mujeres somos protagonistas en diferentes ámbitos y varios escenarios”

05 de marzo de 2013 00:00

Invitada al país por el Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia (CNNA) para un conversatorio bilateral entre Ecuador y Venezuela -acerca de las políticas y experiencias en el tema de responsabilidad de los niños y adolescentes-, Anahí Arizmendi analizó  también los avances y retos de las mujeres en su país y en la sociedad latinoamericana.

¿Cuánto peso tiene el tema de la violencia contra la niñez y la adolescencia en los medios de comunicación venezolanos, sobre todo en los audiovisuales?
Creo que el tema de los medios es transversal. Debemos ahondar sobre qué es lo que nuestros muchachos están consumiendo diariamente. En la Venezuela de los 90, un muchacho veía casi 9 mil horas más de televisión en comparación con lo que veía de clase, porque en ese entonces se disponía de un sistema educativo privatizado. Y  los medios de comunicación jugaron un papel de socialización muy importante, que ahora lo desempeñan en otro nivel. Por ejemplo, un sistema educativo y políticas públicas de prevención y rescate de espacios. En el caso de Venezuela y de algunos países de América Latina, los adolescentes miran aproximadamente tres horas y media de televisión al día.

05-03-13-sociedad- Anahi-Arizmendi¿Cómo ha trabajado Venezuela para contrarrestar eso y para generar criticidad al respecto?
En la aplicación del Consejo del Derecho, la Ley de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes y el tipo de material al cual deberían realmente acceder los muchachos en las salas de internet. Venezuela ha invertido una cantidad importante para infocentros, con el propósito de que el adolescente tenga mayor acceso a la tecnología de manera gratuita. Más de dos millones de computadoras están a disposición de los jóvenes, las denominadas “Canaimitas”, por el convenio con Portugal.

¿Qué significa “Canaimitas”? ¿En qué consiste el convenio con Portugal?
El convenio con Portugal consiste en el trabajo conjunto para la transferencia de tecnología. Mientras que las “Canaimitas” son computadoras pequeñas con un software educativo, que se entregan a los estudiantes de escuelas para que trabajen con esta herramienta. Su nombre es en homenaje a Canaima, un monumento natural bellísimo de Venezuela.

Venezuela era el país de las mujeres bonitas, pero las venezolanas que no se parecían a las reinas de belleza parecían “relegadas” de la vida social.  ¿Esto ha cambiado; qué ha pasado sobre el tema?
Considero que una mujer bonita es aquella que lucha. La revolución venezolana tiene rostro de mujer y las mujeres somos protagonistas en todos los escenarios, desde el punto de vista organizativo, político hasta en el ámbito científico y tecnológico. Sin embargo, hay una estética dominante del imperio estadounidense (ser rubia y tener ojos claros) en su producción cultural, cuando los países de América Latina consumen casi el 80% de esa producción. Por esta razón, las políticas provienen de Estados Unidos como un modelo, una manera de hablar y supuestamente una forma de ser y pensar.

En Venezuela las mujeres participamos en cuatro de los cinco poderes, en las Fuerzas Armadas y la milicia. Prácticamente somos electas en las salas de batalla, en la comisión de las patrullas. De modo que la mujer juega un papel muy activo en el proceso revolucionario.

¿En qué ha consistido su proceso de participación? ¿Cómo lo ha vivido, de forma política, en su condición de mujer?
Es un proceso que nunca deja de ser fuerte porque a las mujeres no se nos ha dado todo gratis. Cada día es más natural en los niveles de participación política, pero no quiere decir que la mujer por ser mujer tiene conciencia de género, es una conciencia ampliada. Las mujeres de la revolución tenemos conciencia de género, étnica y política.

En el Ecuador una asambleísta, que ganó las últimas elecciones, dijo que los hombres organizan las reuniones políticas en la noche, sin considerar que los hijos necesitan ser atendidos por sus madres, razón por la cual solicitó que las reuniones sean en la tarde.

¿Cuál es su opinión acerca de este detalle que no ha sido considerado en su totalidad?
Es una reivindicación importante porque es parte de la realidad, pero la responsabilidad del hogar es compartida. Así como la mujer lo cuida a las ocho de la noche, también la pareja lo puede cuidar y se comparten los tiempos. En Venezuela, por ejemplo, estadísticamente se ha avanzado muchísimo en la incorporación de las mujeres a los consejos comunales y a los organismos de decisión política en la comunidad. Pero en el mismo nivel no se ha avanzado en la incorporación de los hombres en lo concerniente a las responsabilidades del hogar y la familia.

En otro tema, los niños y adolescentes de América Latina crecen y se construyen socialmente con otras visiones y referentes en comparación con anteriores generaciones. En Venezuela, ¿el proceso Bolivariano ha dado a esta generación nuevos argumentos o todavía falta por trabajar en eso?
Se ha avanzado en referentes distintos, pero como todo es perfectible, hay que seguir trabajando. Venezuela lleva más años bregando en el proceso revolucionario en comparación con Ecuador. Por ejemplo, pocos son los jóvenes de 12 a 14 años que tienen conflicto con la ley, lo cual es lógico porque ellos han nacido en una sociedad más protegida. Pasan la mayoría del tiempo en la escuela y no en las calles. En los centros educativos almuerzan y en algunos casos hasta meriendan.

Por otro lado, tienen mayores escenarios de participación política y de decisión, como formar parte de la Asamblea de Decisión desde los 15 años. Sin embargo, me parece muy importante que los jóvenes del Ecuador puedan votar desde los 16 años. En Venezuela ejercen su voto desde los 18.

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