Frutos secos: fuente de energía natural

- 25 de agosto de 2019 - 15:48

Un adulto sano puede consumir sin problemas estas semillas que aportan grasas esenciales que el cuerpo no produce. Ayudan en las dietas saludables.

Una de las fuentes de energía que favorece al organismo proviene de los frutos secos.

Los ácidos grasos esenciales no pueden ser producidos por el cuerpo, así que deben aportarse en la dieta diaria y ese es el rol de los frutos secos.

Además contienen calcio, fósforo, potasio, hierro, selenio, magnesio, zinc, folatos, vitamina E, vitamina B1 y B3 y un efecto altamente antioxidante.

La nutricionista Cristina Bajaña, quien también trabaja como embajadora de los productos Del Sur, indica que se trata de consumir grasa de origen vegetal, fibra, antioxidantes; es decir, productos que favorecen a las personas.

Otra de las particularidades es que los frutos secos son saciantes, se los puede consumir a diario y se los puede usar para una dieta de mantenimiento de peso, no solo para incrementar masa muscular; además, ayudan a controlar la ansiedad.

No existe un límite para el consumo de este tipo de alimentos. La nutricionista menciona que se pueden alternar entre las diferentes variedades como nueces, pistachos, almendras. A ello se suman los derivados saludables como la mantequilla, tanto de almendras como de maní.

La nutricionista y catedrática de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil Cristina Fonseca explica que la alimentación de un adulto sano debe estar compuesta en un 25 o 30% por lípidos, que son los que contribuyen con la energía. En este grupo también están los carbohidratos y las proteínas.

Informa que los lípidos aportan 9 kilocalorías por gramo; es decir el doble que los otros dos nutrientes, lo que hace que sean favorables.

Los frutos secos son del grupo de lípidos de origen vegetal, pero no son granos, ni frutas; se trata de semillas.
Alimentación balanceada

Es importante recordar que los frutos secos deben ser parte de una dieta balanceada. Bajaña, especialista en alimentación recalca que bajo ningún motivo la dieta debe ser solo de frutos secos.

Estos deben ser parte de una alimentación equilibrada en donde debe haber proteína de origen animal o vegetal, carbohidratos y al final se puede complementar con los frutos secos.

Aclara que el mantener un peso adecuado dependerá de que las comidas sean equilibradas y para eso también influye la cantidad de frutos secos que se consuma. “Si las cantidades son correctas, lo que comeremos de frutos secos será un puñado o dos cucharadas. No existe una porción establecida por ninguna entidad de nutrición nacional o internacional.

Fonseca explica que la porción puede ser de entre 10 y 30 gramos; es decir de una a tres cucharadas de frutos. Recalca que al consumir este tipo de productos el cuerpo recibe antioxidantes, vitaminas, minerales y fibras; este último ingrediente no se consigue cuando se consumen los lípidos de origen animal.

Entre las grasas que provienen de los animales están: la saturada, que es la sólida o esa parte blanca que recubre la carne. La polinsaturada está por lo general en los pescados -por ejemplo omega 3- y omega 6 está en ciertas carnes como la de cerdo.

Con los frutos secos no solo se obtienen las grasas esenciales sino también selenio, magnesio, calcio, entre otros. Se trata de una fuente de energía.

En Ecuador el fruto seco más consumido es el maní. Fonseca recalca que antes a este fruto seco se lo tenía como un condimento, pero ahora se conciencia que estos alimentos pueden ser parte de un desayuno o un snack.

Los productos secos son una alternativa para consumirlos en desayunos. Podemos comer avena con nueces o granola o fruta picada con maní o con almendras.

La recomendación es que se ingiera dos veces al día; puede ser en el desayuno y como snack o los dos snacks del día. Eso depende de la preferencia de cada persona.

Lo importante es que se distribuya a lo largo del día para que sea una dieta equilibrada.

Contraindicaciones

No existen mayores obstáculos para el consumo del producto, salvo para los niños de meses porque a esa edad son susceptibles a atragantarse, explica la Embajadora de Productos Del Sur.

Indica que en caso de alergias algunos de esos productos no se debe consumir.

Precisa que no son recomendables confitados o fritos, sino más bien lo más natural posibles. 

La nutricionista Fonseca indica que las personas que nunca deben comerlos son quienes tienen afectaciones en el colon porque la fibra es prohibida en estos casos.

Mientras que quienes necesitan hacer dietas bajas en grasa deben disminuirlos, pero tampoco es que estén prohibidos para ellos.

No es cierto que no pueden consumirlos quienes tengan problemas hepáticos o en la vesícula. Fonseca aclara que esa era una creencia de antaño; lo que sí se debe es dosificar las cantidades que se ingieren. (I)

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