El síndrome del "trabajador quemado" es una enfermedad laboral

La personas que laboran en sus casas sufren estrés por los horarios extendidos y por las tareas del hogar que también deben hacer. Eso se conoce con el nombre de "trabajador quemado", que ya está considerado una enfermedad por la OMS.
21 de octubre 21:39

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido el síndrome del trabajador quemado en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Lo que se conoce como el "burnout" o "estar quemado" es mucho más preocupante de lo que parece y el confinamiento y las restricciones de movilidad han dado paso a modalidades de teletrabajo que han traído consigo males como el presentismo digital. El "home office" para algunos, la soledad para otros, los jefes y su adaptación al no contar con los empleados bajo el mismo techo, los chicos encerrados, las tareas escolares, la comida, el uso del tapabocas, el miedo a contraer la enfermedad y el encierro, son algunos factores con el potencial de transformarse en el "burnout".

El síndrome del trabajador quemado hace referencia a los empleados que experimentan situaciones de estrés continuo en el ambiente laboral. Eso les genera una gran desmotivación, así como una incapacidad laboral y social. En estos últimos meses este síndrome se ha debido al encierro, pero con el regreso de los trabajadores a las oficinas existe un gran potencial de que más personas lo padezcan. ¿Por qué? Por las medidas de bioseguridad y la ansiedad que genera evitar un posible contagio que sobrecargue el estrés a los teletrabajadores o a quienes ya asisten a las oficinas.

Angélica Álvarez, directora de Comunicación de una organización nacional, cuyo nombre prefiere omitir, contó que al inicio de la pandemia trabajaba de  07h0 a 01h00 de la mañana. Sus  jefes le escribían a las 20h00 o a las 24h00  para pedirles cualquier trabajo, de lunes a domingo. "Teníamos temor a los despidos, a los recortes de sueldos.  Pero no hubo nada de eso, sin embargo, tres compañeros renunciaron, tampoco nos bajaron el salario. Pero sí  tenemos jornadas extendidas", dijo.

Según ella, no tienen tiempo para descansar ni compartir en familia, aunque trabajan desde la casa y eso genera conflictos porque los padres piensan que pueden ayudar con las labores domésticas. Álvarez pasa en la computadora todo el día, sufrió una infección ocular que fue tratada con telemedicina, además tuvo cinco infecciones a las vías urinaria. También se complicó su dermatitis, especialmente en las manos, porque usa alcohol, gel y se lava constantemente las manos me afecta. " Estaba complicada con dolor de huesos y fiebre, pensé era covid-19, pero era estrés.  Ahora trabajo a las 6h00 y apago la computadora a las 19h00", subrayó.

Otro caso del síndrome del trabajador quemado: Margarita Pérez, es profesora, hace teletrabajo, tiene tres hijos y su esposo trabaja como agente Metropolitano. Ella se levanta a las 04h00 de la mañana, para preparar el almuerzo de su marido y de su familia y arreglar su casa. Se conecta con su alumnos para dar sus clases, además atiende a los que no tienen computador. Revisa sus deberes, asiste a reuniones virtuales con los padres de familia. Pérez tiene unas ampollas en la parte de atrás de la cabeza, sufre migrañas y el médico le dijo que era por el estrés y le recetó  medicinas para bajar el nivel de tensión.

¿Cuáles son los síntomas del trabajador quemado?

Agotamiento intenso, con una sensación enorme de falta de energía; desapego por el trabajo y todo lo relacionado con él, que puede acarrear problemas de comportamiento e insensibilidad.  También baja o nula autoeficacia y sensación de ausencia de realización personal y todo esto se asocia con ansiedad, hostilidad, ira, depresión o tristeza. Además, se produce una alteración del comportamiento y abre paso a hábitos tóxicos.

"En este período tan especial nos enfrentamos a grandes desafíos. Tenemos que intentar comprender que algunos pueden ser solucionados y otros no. En estos escenarios, es importante desestimar las cosas que no podemos cambiar y centrarnos en aquellas que sí podemos modificar", explica Sebastián Lima, director Nacional de Calidad y Servicio de Adecco Ecuador, una empresa de Talento Humano.