Hasta el domingo de carnaval las calles se pintan de colores

- 30 de diciembre de 2019 - 00:00
Las danzas se han incorporado al tradicional Pase del Niño Viajero que se realiza en Cuenca. Bailarines de diferentes partes de la provincia y del sur del país llegan a este evento.
Fernando Machado/ ET

Según la tradición cuencana, el Pase del Niño Viajero se extiende unas semanas en Cuenca y en la provincia de Azuay. Estas festividades convocan cada año a miles de ciudadanos y turistas.

El tradicional Pase del Niño Viajero en Cuenca y en la provincia de Azuay no finaliza; se extiende hasta el domingo de carnaval como una tradición que se remonta desde décadas atrás.

Las calles se ven muy coloridas durante estas semanas. Las bandas de pueblo alegran con música navideña, a pesar de que ya pasó la fecha. Los niños, jóvenes y adultos irradian alegría con sus bailes, mientras acompañan a la imagen que se dirige a la misa o sale de ella.

Lo del 24 de diciembre es una tradición que se arrastra desde 1964, desde que la familia Pulla tomó a su cargo la organización de esta procesión, en homenaje al Niño Viajero. Desde entonces la calle Bolívar se ha convertido en el escenario para recibir a miles de turistas y devotos de la imagen.

“No podemos perdernos de participar en esta tradición muy cuencana”, dijo Marco Solórzano, mientras acompañaba a sus hijos de 7 y 8 años en el Pase del Niño Viajero el 24 de diciembre.

Los niños no son los únicos que participan en esta fiesta religiosa. También lo hacen los adultos, quienes ahora se visten de pastores, de ángeles, de gitanos y pasean por las calles de Cuenca, en especial en los desfiles del Pase.

La fiesta sigue hasta carnaval
Según la tradición en la provincia de Azuay, la fiesta religiosa se mantiene hasta el domingo de carnaval.

Durante estos días y especialmente en los fines de semana, las familias organizan pequeños pases, aunque no comparados con lo que sucedió el 24 de diciembre, cuando se calcula que más de 80.000 personas estuvieron en las calles.

Esta vez son las familias  cuencanas o azuayas que, acompañadas de sus amigos más cercanos, organizan los pases para ir hasta la iglesia llevando la imagen que  veneran en sus hogares.

El caso de la familia Tacuri, de Cuenca, se ha  vuelto tradicional. Sus hijos y demás familiares han tomado como herencia el Pase del Niño. Durante todo el año ellos realizan actividades hasta enero.

Durante este tiempo invitan a los vecinos, conocidos y parientes para que los acompañen el día de misa. Organizan carros alegóricos, mayorales y contratan bandas de pueblo para el Pase del Niño.

Grandes ollas de comida se preparan ese día para los invitados que llegan con sus hijos con atuendos de personajes de Navidad. “No hemos fallado un solo año y seguiremos con esta tradición”, aseguraron.

Una cosa similar sucede con la familia Ayala, que para enero ya tiene listo su Pase del Niño. De igual manera realizan invitaciones a los familiares y amigos para que les acompañen en el festejo.

El Niño Migrante también pasea por las calles
El Niño Migrante, bautizado con este nombre el 28 de diciembre de 2008 por Rosa María Pulla Célleri, al parecer tiene 150 años. “Perteneció a mis bisabuelos, quienes lo obsequiaron a mi abuela. De sus manos pasó a mi padre y él lo entregó a mi madre, quien a su vez me lo dio a mí y a mi esposo en 1988”, dijo Pulla en un determinado momento.

Desde entonces, la imagen siempre ha acompañado a la familia. Luego, tras varios viajes a Estados Unidos, Pulla decidió bautizarlo con el nombre con el que ahora se lo conoce, desde 2009 le hace celebraciones especiales y visitas a distintas ciudades del país y de Norteamérica.

Según la devota, muchas personas le abren sus puertas a todos los sitios que va.

Son miles de personas las que asisten al Pase del Niño Migrante.

Las distintas calles por donde va la procesión se llenan de colorido, de música y de homenajes a la imagen.

Además, aunque se desconoce la cantidad, se tiene previsto el arribo de varios devotos desde Estados Unidos para participar en esta actividad, al igual que habitantes de distintos pobladores de la provincia de Azuay.

Ellos (los migrantes), una vez en la ciudad, acuden junto a sus familiares al Pase que se realiza en enero y que ocupará las calles del centro histórico. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP