La ayahuasca, el brebaje más famoso y respetado de la Amazonía

- 25 de febrero de 2019 - 00:00
Casi siempre el ritual de ingesta de ayahuasca se inicia en una mesa de madera, al interior de una vivienda amazónica.
Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Este brebaje alucinógeno se obtiene de la infusión de 2 plantas. Quienes lo beben aseguran experimentar visiones del pasado y conversaciones con personas que ya han fallecido, por lo cual el ritual debe guiarlo un experto.

Concienciación sobre la importancia del ambiente espiritual, emocional, intangible; y su indispensable conexión con el entorno material, corporal y palpable.

Más que un concepto, esta pequeña pero concreta frase es la explicación que se brinda en la comunidad indígena Tayu Jee, en la provincia de Pastaza, sobre la utilización de la ayahuasca.

Esta ancestral, popular y respetada bebida de la región amazónica constituye un elemento fundamental de la cosmovisión y cultura local.

Su mayor propiedad, a decir de Nivaldo Tsamaraint, yachak (hombre sabio) de 80 años, es limpiar y reorganizar la mente y el cuerpo.

“Muchos piensan que la ayahuasca es simplemente una droga usada con fines recreativos. A pesar de que sí tiene efectos alucinógenos, su función es ayudar a aceptar las cosas que no podemos cambiar, como la muerte o el pasado, y cuidar las emociones por sobre todo”.

Su fama de brebaje conciliador entre el equilibrio mental, el presente y el subconsciente se  extendió por el mundo y la convertió en una de las bebidas más solicitadas en comunidades indígenas de Sudamérica.

Los ingredientes (plantas y bejucos) de la bebida son minuciosamente escogidos por los hombres sabios de la comunidad.Los ingredientes (plantas y bejucos) de la bebida son minuciosamente escogidos por los hombres sabios de la comunidad. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Obtención del brebaje

La bebida toma nombre del bejuco, o raíz, de la cual se obtienen los alcaloides beta-carbolina, responsables de los murmullos, visiones, olores, memorias y estados de conciencia alterada que experimentan los consumidores.

“La ayahuasca crece cerca a fuentes de agua. No obstante, no es el único ingrediente de la pócima, para su obtención se debe hervir la raíz junto con la planta chaliponga”, dijo América Dayún, anciana de Tayu Jee.

Una vez obtenidos los bejucos, las hojas y tallos, con ayuda de una piedra se machaca en una batea (cuenco impermeable de madera).

Quien realiza esta tarea debe evitar salpicar el líquido resultante en los ojos, piel del rostro, cuero cabelludo y cuello, ya que causa picazón.

“En las palmas de las manos no tiene el mismo efecto, al menos no tan fuerte. Actualmente algunos chamanes usan gafas a fin de no lesionar las retinas; una vez machacados los bejucos y hojas deben hervirse por al menos dos horas”, explicó Severino Shilango, vecino de Tayu Jee.

Luego de la cocción la bebida debe reposar por una hora. Durante este tiempo las propiedades de ambos vegetales se juntan. Un cuenco pequeño en forma de taza, pero hecho con la corteza seca y dura de una fruta local, sirve para dar de beber la ayahuasca a los curiosos visitantes.

Dos horas deben hervir los productos vegetales, de preferencia en fogones de leña.Dos horas deben hervir los productos vegetales, de preferencia en fogones de leña. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Organización mental

Uno de ellos es Josep Puig, visitante catalán, quien junto a 2 amigos y 3 de sus hijos probaron el brebaje. “En el verano de 2017 los seis sufrimos un accidente de tránsito mientras íbamos a la playa. Una persona más nos acompañaba, mi madre, quien murió en el choque”, manifestó Ariana Puig, hija mayor de Josep.

La pérdida de su mamá fue un duro golpe del cual aún no se repone la familia, en especial Josep. Desde hace un año les recomendaron probar ayahuasca, pero tenía ciertas dudas.

“Probé todo tipo de terapias en Barcelona, pero de todos modos necesité medicamentos que al final me hicieron dependiente. Un amigo que recorrió Sudamérica me recomendó probar el brebaje, pero le tengo mucho respeto”, señaló Josep.

Antes de ingerir el chorrito de líquido amargo, viscoso y de color verde, un yachak de la comuna Tayu Jee le explica al turista que la experiencia es similar a un viaje largo.

Luego del primer trago, Josep lloró por casi una hora, y tuvo lapsos de tristeza extrema. Justo en esos momentos el chamán debe aconsejar y dejar reposar por 2 horas.

En ese tiempo el subconsciente se une con la percepción del presente, y en la mayoría de casos se logra la aceptación definitiva del evento traumático. Eso ocurrió con Josep, y con todos sus acompañantes. (I)

Los padres enseñan a sus hijos la importancia de este ritual y los efectos que tendría realizarlo sin supervisión de un chamán.Los padres enseñan a sus hijos la importancia de este ritual y los efectos que tendría realizarlo sin supervisión de un chamán. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: