Celebran al Patrimonio de la Paja Toquilla

- 21 de diciembre de 2018 - 00:00
Las grandes producciones de sombreros tejidos con paja toquilla se concentran en Azuay, Cañar, Manabí y Santa Elena.
Foto: cortesía El Tiempo

Emprendedores de la paja toquilla, cuero, metal y madera participaron en la V Feria de Artesanía, en el VI aniversario de la toquilla como patrimonio inmaterial.

“Ayude un sombrerito pa’l sol, mamita”, ofrece la tejedora María Samaniego de la parroquia Principal del cantón Sísgig, en la provincia de Azuay, mientras entrelaza las finas hebras para darle forma a un sombrero.

La artesana, de 75 años, destacó la ardua labor de las toquilleras que mantienen esta tradición por siglos.

Ella se dedica a este oficio desde la niñez, conocimiento que lo heredó de su madre.

María y varios artesanos de  paja toquilla,  cuero, metal y madera, participaron a inicios de mes en la V Feria de Artesanía en el parque Calderón de Cuenca.

El evento se realizó en el marco del sexto aniversario de la inscripción del tejido del sombrero de paja toquilla como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por su sigla en inglés).

Mejores condiciones
En el acto de inauguración Julia Peláez, de la Asociación de Artesanas Tesoro del Inca de Chordeleg, señaló que las toquilleras buscan mejores condiciones por su labor.

Peláez agregó que constantemente se elaboran nuevos y mejores productos y pidió a los consumidores “que se concienticen, valoren nuestro trabajo y paguen el precio justo”.

Por su parte, el alcalde Marcelo Cabrera expresó el compromiso para, con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) y otros entes gubernamentales, “buscar las mejores alternativas para la comercialización de los productos nacionales”.

El funcionario subrayó que con esta feria se busca “promover y salvaguardar los saberes tradicionales y su transmisión a las nuevas generaciones, de este invaluable legado de patrimonio que ahora le pertenece a la humanidad”.

El reconocimiento de la paja toquilla de 2012 se une a las declaratorias que la Unesco ha concedido a Ecuador: Quito, Patrimonio Cultural de la Humanidad (1978); las Islas Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad (1979).

También el Parque Nacional Sangay, Patrimonio Natural de la Humanidad (1983); Cuenca, Patrimonio Cultural de la Humanidad (1999).

Además, el Patrimonio Oral y las manifestaciones culturales del pueblo zápara, proclamado obra maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial (2001) e incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial en 2008.

Las 20 asociaciones
Veinte asociaciones de Chordeleg, Sígsig, Azogues, entre otras localidades, participaron en la feria.

Priscila Ávila elabora aretes y collares. Ella combina la enseñanza de su abuelo materno de la joyería con la de la paja toquilla, de su abuelo paterno, para confeccionar estas finas piezas.

Elsa Barbecho, de la tienda “Crabs and hats”, presentó, además de los tradicionales sombreros, nacimientos y ornamentos.

Las tejedoras Fabiola Pérez, Rosa Castro, Mercedes Saula, Inés Naranjo y Lourdes Jeras calificaron de positiva la organización de estas ferias e invitaron a la ciudadanía a valorar sus productos y adquirirlos, sobre todo, como presentes para obsequiar en esta época.

La producción con paja toquilla se concentra en las provincias de Azuay, Cañar, Manabí y Santa Elena.

Una artesanía tradicional
El sombrero, una emblemática prenda elaborada por hábiles artesanos en las provincias de Azuay, Cañar, Manabí y Santa Elena se luce a escala mundial.

La tradición familiar y el amor al arte por parte de los toquilleros permiten que se mantenga la producción.

Han hecho posible, además, la venta de los sombreros en el mercado local, nacional y la exportación a los países de Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, entre otros. (I) 

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