Galápagos, la arquitectura natural que se afinca en las retinas
Santa Cruz.-
“Muchas personas atacan el mar, yo le hago el amor”. La extravagante frase del navegante francés Jacques Cousteau quizá refleja todo lo que la profundidad marina le inspiró.
Y su prosopopeya se reaviva cuando advertimos que el jardín turquesa insondable es, ciertamente, bramido, agitación, deseo -codicia para los grandes barcos pesqueros-, amor, creación y vida.
Las islas Galápagos, ornamentadas con sus exóticas especies, son un testimonio de vida, de ahí que lobos marinos, tortugas o iguanas cohabiten completamente ajenos a la crueldad del hombre y copulen sin miedo, sin pudor (¿como Cousteau?), preservando vida.
Las Grietas, El Muro de las Lágrimas o Los Túneles, sitios de belleza deslumbrante, muestran el talento, y el amor, con los que la caprichosa arquitectura natural esculpió a Galápagos. (I)
ADN perfila sus candidatos para alcaldías y prefecturas clave del país
Tragedia en Atacames: niña de 5 años muere en accidente de tránsito
Peter Snyder es el elegido de Trump para liderar la Embajada de EE.UU. en Quito
Colapso estructural en Quito dejó cuatro personas atrapadas
Gobierno entrega más de 18 mil medicamentos para atención oncológica pediátrica
Juez ordena capturar a primos de Aquiles Alvarez por caso Goleada
¿Cuándo terminan las clases en la Sierra y Amazonía?
Ministro Reimberg confirma la captura del ‘Descuartizador de Quevedo’
Desbordamiento de canal de riego provocó aluvión en Alausí
