La crianza de alpacas es un objetivo de 3 entidades

11 de marzo de 2013 - 00:00

A cuarenta minutos de Biblián, en la parroquia Jerusalén, provincia del Cañar, se encuentra el páramo Tushin- Burgay.

En este sitio alrededor de 31 personas pertenecientes a las comunidades Esmeralda Chica y Cebada Loma se dedican a la crianza de alpacas. El objetivo a más de la conservación de las especies es beneficiarse de su lana.

En la zona se ejecuta un programa comunitario de cuidado del páramo para preservar la biodiversidad y las fuentes hídricas que dan origen a los ríos Burgay y Déleg, que atraviesan la provincia. Existen 102 alpacas en las poblaciones y según María de los Ángeles Humala, presidenta de la Asociación de Trabajadores de las Comunidades, las patas de estos animales son suaves y no afectan las tierras del páramo. “Esto no sucedía con las vacas y toros que lo destruían”, dijo la dirigenta .

Las personas de este sector también vieron en la crianza de estos cuadrúpedos una oportunidad para mejorar sus recursos económicos.

El proyecto nació en el año 2002 con la compra de 25 alpacas en Perú y traídas al país. “Los hermanos de la comunidad La Salle nos motivaron y las adquirimos sin saber ni cómo eran. Simplemente era como una ilusión tener a estos animalitos”, manifestó Humala. Pero antes, en 1990, los 31 socios de la organización compraron 1.100 hectáreas de terreno pertenecientes a haciendas que tenían el páramo abandonado. A partir de 2002, las alpacas ocupan este lugar.

11-3-13-centtro-yamaConservar el páramo El Gobierno Provincial del Cañar, el Municipio de Biblián y la Junta Parroquial de Jerusalén se concentraron para realizar ejes de intervención en la zona, con el propósito, primero, de conservar el páramo.

“Ellos son los dueños de estos páramos, pero a cambio de que nosotros sigamos incentivándolos y capacitándolos. Tienen la obligación de cuidarlos”, señaló Marcelo Jaramillo, director de Medio Ambiente de la entidad provincial.

Es así, que estas instituciones firmaron un convenio de cooperación por el monto de $ 38.800, en el que el Gobierno Provincial aportó $ 30.000, el Municipio de Biblián $ 5.000 y la Junta Parroquial $ 3.800 La comunidad puso su contingente con la mano de obra.

Jaramillo manifestó que este monto ha sido invertido en la señalización y capacitación en temas de conservación del páramo, en la crianza de alpacas, construcción de una cabaña turística, implementos para la vivienda y equipos para el trasquilado de la lana del animal.

“Además se ha gastado en las giras que han hecho los participantes del proyecto a Guaranda, Riobamba y otros lugares para que conozcan cómo es el desarrollo y la producción de prendas con la lana del animal”, expresó.

Trascendió que en los próximos meses se realizará un intercambio de experiencias con la Universidad de Arequipa, de Perú, entidad que tiene programas relacionados al uso de su f ibra. “Eso es lo que queremos, ya que aún no se sienten totalmente capacitados especialmente en los temas de elaboración de prendas, comercialización y cómo desarrollar el turismo en la zona”, indicó Humala. Son seis mujeres de la asociación que se dedican a hilar.

Cada una compra las ocho libras de lana en $ 25. El dinero producto de las ventas se queda en la asociación. La dirigenta, al igual que las demás féminas, considera que todavía no es rentable la confección de prendas.

“Allá en Riobamba tienen tiendas grandes donde ofrecen sus tejidos”, destacó. Humala expresó que están a la expectativa de recibir más conocimientos y de esta forma mejorar sus tejidos y la comercialización. “Queremos aprender a hacer nuevos diseños y que un técnico nos enseñe a curar a los animales.

Que nos guíen y deseamos aprovechar su carne y preparar comida”, dijo.

Explotar el turismo

En el lugar existen dos corrales llenos de alpacas. Además hay una cabaña destinada a recibir a turistas. Los comuneros esperan convertir a la zona en un destino para los visitantes . “No solo hay las alpacas, sino también se construyen piscinas para criar truchas”, indicó Ramiro Gómez, cuidador del lugar.

Además cuentan con una laguna y un espacio denominado el “Padre Rumi ”, donde existe una gran piedra en la que se dibuja la imagen de este sacerdote. “Nos faltan cosas para adecuar la casa, pero esperemos que este año salga algún proyecto para seguir avanzando ”, añadió Gómez.

102 alpacas viven en la comunidad que se asienta en los páramos de la provincia 

Las alpacas pertenecen a las familias de los camélidos y de las vicuñas salvajes. Con su lana se confeccionan ponchos, bufandas, chalecos, chompas y colchas. Estos productos tienen una gran demanda en la Sierra.

Cada animal tiene un costo que oscila entre los $ 500 y $ 700. La mayoría es comprada en Perú.

En otros países los productores aprovechan su carne para el consumo de las comunidades.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: