Afectados por intoxicación se recuperan en hospitales

26 de diciembre de 2012 - 00:00

Los más de setenta intoxicados de la parroquia Cumbe, provincia del Azuay, se recuperan desde el lunes en diferentes casas de salud de Cuenca.

Algunos hasta ayer permanecían en el hospital Vicente Corral Moscoso, mientras otros estaban en el  Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, en el Homero Castanier de la ciudad de Azogues, y  en el Militar de la capital azuaya, que también dio atención.

Por la cantidad de pacientes que llegaron, el área de emergencia del Corral Moscoso quedó estrecha para recibir a los ciudadanos  y muchos debieron ser trasladados a otras casas de salud de la ciudad.

Según el médico Diego Jimbo, quien  asistió a varios de los pacientes en la propia parroquia, muchos  tenían síntomas de vómito y diarrea, pero su estado de salud no era de preocupación.

Expresó que se requería de un tratamiento inmediato para estabilizarles. Algunos no fueron traídos a ese centro porque no había espacio para darles atención médica.

Según los mismos afectados, ellos asistieron a un evento por el Pase del Niño en la parroquia, el domingo anterior. Luego de la ceremonia se concentraron en el parque central, donde recibieron caramelos, galletas y chocolates. Pero ya casi al anochecer los priostes les entregaron chicha de jora, chocolate con pan, caldo de gallina y hasta hornado.

Al amanecer del lunes, los que comieron comenzaron a sentir los estragos por lo que tuvieron que llamar al Ecu 911 para que les den  auxilio. “Por los altoparlantes se convocó a todos los que estaban enfermos para traerlos a Cuenca”, dijeron los familiares de los afectados.

Utilizando ambulancias y vehículos particulares trasladaron hasta la capital azuaya a los afectados.

Luz Asitimbay permanecía ayer junto a su familia (esposo e hijos), que están entre los  intoxicados de Cumbe. Ella cree que el caldo y el seco de pollo que consumieron en horas de la noche fue lo que les produjo la afectación.

“Tenía mucha grasa y el sabor no era normal”, dijo en uno de los cuartos de recuperación en el hospital regional “Vicente Corral Moscoso”, donde era atendido su esposo por los facultativos de turno.

La mujer cuenta que a las 02:00 del lunes sus dos hijos fueron los primeros en padecer vómito y dolor de estómago.

Inmediatamente fueron llevados al hospital en Cuenca, donde Asitimbay junto a su esposo comenzaron a quejarse, por lo que también fueron internados inmediatamente. Es decir toda la familia sufrió la intoxicación.

En la tarde del lunes su esposo fue dado de alta y se trasladó a Cumbe, donde le informaron que  su hija de dos años también presentaba la intoxicación.

Ayer en la mañana Asitimbay fue dada de alta, mientras que su pequeña, quien se encontraba en el Hospital Militar, seguía internada. Lo mismo ocurrió con su hijo. “El está en el tercer piso. Él y mi hija están más malitos”, añadió.

Según la afectada, como tradición de todos los años los priostes les invitaron a la merienda, donde a más del caldo y seco de pollo consumieron chancho, chicha y chocolates.

“Seguramente algo estaba dañado o pasado, pero yo creo que fue el caldo, porque estaba muy grasoso y el sabor no era agradable”, reiteraba la mujer que aún estaba demacrada.

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