Desde el lunes, la piscina municipal del cantón será sometida a trabajos de mantenimiento, por parte de personal del Cabildo.
La alberca, considerada como uno de los principales sitios de distracción, estará cerrada por una semana, mientras se efectúan las readecuaciones.
En la actual administración se llevó a cabo la instalación del nuevo sistema de filtración, bombas, tubería y otros trabajos con el objeto de tenerla a disposición del público. El comisario, Julio Mendoza, señaló que durante estos siete días no estará abierta para los bañistas.
La pileta sirve para que niños y adolescentes aprendan a nadar o participen en torneos organizados por el Cabildo. El agua que retiren será usada para regar los parques y áreas verdes.