Sesenta y cuatro viviendas fiscales fueron entregadas ayer oficialmente a miembros de la Policía Nacional, en Cuenca.
José Serrano, ministro del Interior, manifestó que en Azuay las condiciones de vida de los uniformados eran malas, pues existía una jerarquía de oficial a general. “Eso se ha acabado; la Policía está reivindicada”, expresó.
Indicó que no basta solo con entregarles la vivienda fiscal sino que se debe buscar nuevos mecanismos para garantizar la estabilidad de las familias de los uniformados.
Por ello pidió que la Dirección de Bienestar de la Policía se encargue de buscar escuelas y colegios para sus representantes. “Deben venir al traslado con todas las condiciones”, agregó.
El secretario de Estado manifestó que se trata de una primera fase de entrega debido a que en este mismo año se construirán 60 casas más en el mismo terreno.
Cada vivienda, según Alexandra Lastra, viceministra de Desarrollo Urbano y Vivienda, mide de 58 a 64 m2 y poseen de dos a tres dormitorios amueblados y equipados.
Añadió que desde el 2010 hasta la fecha se han construido 1.700 moradas de esta categoría con una inversión que supera los 54 millones de dólares. Este año se deberá levantar 3.500 casas a nivel nacional
Hasta el 31 de este mes los uniformados deberán instalarse en sus nuevos domicilios junto a sus familias.
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