Transcurridos tres años del terremoto del 16 de abril de 2016, los habitantes de Manabí han adoptado, como parte de su cotidianidad, la práctica de simulacros y mecanismos de prevención ante desastres.
Las entidades de socorro ya cuentan con protocolos adecuados de búsqueda y rescate. Sin embargo, las técnicas de construcción no han cambiado, reporta Pública FM.
En el caso del cantón Pedernales, epicentro del terremoto de magnitud 7.8 del 16 de abril de 2016, el 80% de la ciudad se ha levantado en infraestructura y cambiado incluso la forma tradicional de construir.
María Auxiliadora Loor, rectora de la unidad educativa bilingüe Antoine de Saint-Exupery, aseguró que el plantel es un ejemplo del nuevo estilo de construcción.
“Estamos a 4 kilómetros del cantón con una estructura física muy amplia con relación a la de antes, además de sismorresistente”, dijo Loor.
Theofilos Toulkeridis, doctor en Geología y docente de la Universidad de las Fuerzas Armadas, consideró que el país ha cambiado muy poco en cuanto a prevención de los efectos por los sismos.
“En lo personal, no he visto ningún cambio. Seguimos construyendo vulnerabilidad”, indicó el académico.
Plantea, por ejemplo, que se instalen detectores en tierra que puedan prevenir sismos fuertes por sobre los 5 grados hasta tres horas antes de su ocurrencia. De concretarse, considera que Ecuador se convertiría en referente en materia de alerta temprana a nivel mundial. Aunque señaló que esto costaría entre $ 2 y $ 3 millones. (I)
Champions League: Así se jugarán los cuartos de final
Problemas respiratorios crecen en invierno
ECU 911 lanza la aplicación 'botón violeta' para mujeres
Tricolor: Reveladas las sorpresas de la convocatoria de Sebastián Beccacece
Empresa nacional entra al mercado de valores
Daniel Noboa entrega viviendas en Cuenca a través del programa Tu Casa Miti Miti
Decomisan cocaína oculta en artesanías y figuras
VIDEO | Un hombre se disfrazó de jirafa y estas fueron las reacciones
Clausuran tres centros clandestinos en Quito
