Canoa, el imán turístico de San Vicente

21 de junio de 2015 00:00

El ocaso atrapa miradas. Convoca, inspira, da paz y tranquilidad. El sonido de las olas te traslada a un mundo de armonía. Todo esto ha conquistado a turistas como al ambateño Edwin Aimacaña, quien dice que se enamoró del cantón San Vicente desde que llegó a esta jurisdicción de Manabí.

“Me gustó la playa amplia de Canoa, ver a los jóvenes entretenerse con deportes y ese carisma que tienen los moradores, que son buenas personas”, explica Aimacaña, luego de terminar una jornada de trote en la extensa playa, como acostumbra hacer las tardes.

El hombre ha pensado abrir un negocio en la localidad. “Aquí es bueno invertir”, comenta Aimacaña, quien dice que mudarse a San Vicente fue una de las mejores decisiones de su vida.

En el cantón, la mayoría de los pobladores se dedica a la pesca artesanal, turismo, agricultura y ganadería. Hay muchos lugares atractivos, por ejemplo, Los Perales, San Vicente, Briceño, Punta Napo y Canoa.

El gobierno local está trabajando en la promoción turística del sitio. Uno de los proyectos es hacer un mirador en el sector de la ciudadela Elba González de San Vicente.

La presencia de viajeros en el lugar es frecuente durante todo el año. Muchas personas escogen a Canoa y Briceño para vacacionar.

La alcaldesa Roxana Cevallos asegura que la gente visita estos sectores porque la gastronomía es de primera. “Tenemos las playas y varios centros de diversión, algo que le gusta al turista”, señala.

En la actualidad, se realizan obras como la construcción vial de las calles principales de San Vicente, junto con el abastecimiento de servicios básicos. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas está al frente de dichas labores.

En lo que corresponde a Canoa, se está terminando de construir el alcantarillado y está planificado solucionar el tema del agua. “Eso haría que nosotros cumplamos con los servicios básicos, para luego dentro de poco tiempo comenzar a hacer un mejoramiento en las calles principales de esta parroquia de San Vicente”, manifiesta la Alcaldesa.

La obra del puente Los Caras, que conduce de Sucre a San Vicente, ha ayudado a que este último cantón sea mucho más visitado, como lo resalta la autoridad.

En el área rural, en la zona que conecta con la vía a San Isidro, hay comunidades como Rosa Blanca, La Mocora, El Zapote, El Pital, Remojo, Barlomí Chico, Barlomí Grande y La Humedad, sectores que son productores de maíz y maracuyá, y también se dedican a la ganadería.

Canoa, la playa que muchos prefieren

Ubicada al norte de Bahía de Caráquez, en Manabí, es considerada un paraíso tropical si lo que buscas son unas vacaciones tranquilas.

Con 3,5 km de playa, podrás disfrutar de la arena blanca en un clima que oscila entre los 24 ºC a 30 ºC.

En este pequeño pueblo de pescadores, puedes surfear, hacer parapente, alas delta, pasear en banana y ski acuático, entre otros. Los pobladores aseguran que la mejor época del año para surfear es entre diciembre y mayo cuando las olas alcanzan una altura de más de 2 m.

Sus árboles frutales, maderables y medicinales también embellecen los paisajes, además que cuentan con opciones ecoturísticas para los amantes de la naturaleza.

Puedes ir en bicicleta a la cima del Farallón Azul desde donde observarás acantilados marinos. Para llegar, debes pasar por un bosque seco tropical junto al mar y cruzar ríos. En esta zona también observarás, si es época de apareamiento, a las ballenas jorobadas, un espectáculo único que no olvidarás.

Otra ruta que puedes tomar es a la Reserva Isla Corazón. Se trata de un refugio de vida silvestre donde observarás la naturaleza más pura mientras remas a través del manglar rojo. Deberás pasar por algunos túneles hasta llegar a donde anidan las gaviotas. Desde aquí observarás variadas aves marinas costeras como garzas, ibis blanco, morito, la fragata magnífica, la garza nocturna Sabacú (nyctanassa violácea), gaviotas, verde kingfisher, entre otras.

Otra ruta que puedes tomar para disfrutar del ecosistema propio de un manglar es la Isla del Sol a donde llegarás, si te gusta la aventura extrema, en un kayak.

Pero si lo tuyo es volar en parapente o alas delta, puedes hacerlo desde el acantilado y tomar una ruta sobre la playa, sobre una cueva que es el hogar de murciélagos o sobre los piqueros de patas azules que se los puede observar cuando la marea está baja.

La vida nocturna en la localidad también es muy activa. A lo largo de la playa encontrarás chozas de clubes o restaurantes.

Desde 2014 se hace el Canoa Fest, en la playa de San Andrés de Canoa. Este año se realizó en marzo. El Ministerio de Turismo es una de las firmas auspiciantes del evento, pues este busca fomentar el turismo y fortalecer el desarrollo de emprendimientos artesanales. Durante un día los turistas pueden disfrutar gratuitamente de música en vivo, ferias artesanales y de los mejores surfistas del país.

Canoa es el lugar perfecto para quienes buscan paz, pero también para los que les gusta los deportes extremos, la aventura y diversión.

Turistas encantados

La piel de Nelson Espín, oriundo de Guaranda, está dorada. Dice que a diario siente las ‘caricias’ del sol. El hombre se inspira con la brisa marina para hacer artesanías. Llegó hace 9 años a Canoa y se quedó. La decisión de permanecer en el lugar nació cuando regresó de Alemania, con unos amigos en un tour.

“Quedamos impactados por la puesta del sol, entonces una vez que dejé Europa me vine a trabajar acá. Mi actividad consiste en trabajar la plata con piedras semipreciosas, que luego vendo cuando viajo a otras ciudades”, cuenta este ecuatoriano que ha recorrido diferentes países.

Para él, “San Vicente tiene un punto atrayente que es la fuerza del océano, la energía que hay en el cantón”, que antes estaba habitado por la cultura Jama Coaque. “Eso se siente”, afirma el habitante de melena larga y cuerpo atlético.

El viajero Boris Castillo destaca que “se puede hacer paseo en caballo por la playa”. Por su parte, Édison Paz laboraba en Manta, pero creyó que tendría más oportunidades de trabajo en Canoa y no se equivocó. Tomó sus cosas y arribó al sitio, luego solicitó trabajo y hoy no hay quién lo convenza de dejar este punto de San Vicente.

Trabaja en el hostal Bambú. Expresa que al cantón, especialmente a Canoa, llegan bastantes turistas alemanes, canadienses y americanos y hay varios que se quedan por algunos meses.

Uno de los mayores atractivos es el peñón de piqueros patas azules. Rodeando la zona hay dunas de arena y al sur existe una plataforma para la práctica de deportes como el parapente y alas delta.

El poblado tiene una vida nocturna muy activa. Entre los locales que están a lo largo de la playa de arena blanca están los restaurantes que sirven hasta altas horas de la noche platos y bebidas alcohólicas, en especial cocteles de frutas tropicales.

Quienes llegan a esta zona de Manabí pueden disfrutar de una gran variedad de mariscos. También se pueden encontrar locales de venta de comida rápida. Tienen todo a la mano para disfrutar de unas buenas vacaciones.

Los llamados mochileros también arriban en cualquier época del año. Una de esas visitas fue la de las argentinas Belén Grau y Carolina Aumada, quienes decidieron conocer varios puntos y hacer base en Canoa, donde aprovechan para trabajar, vendiendo empanadas.

En esta parroquia vieron también una oportunidad de hacer dinero vendiendo cocteles el venezolano Alejandro Moneta y la colombiana Diana Pinzón. No se arrepienten. Los 2 vivían en Argentina, desde donde emprendieron la aventura que los llevó de paso a San Vicente.

En Briceño hay 4 miradores turísticos naturales desde donde se tienen vistas panorámicas con diferentes frentes.

Localidad surfística

Una de las pasiones de los habitantes en San Vicente es desafiar las olas. Hay más de 50 surfistas en el lugar. Entre ellos se incluye Bastien Hurtado, de 22 años.

Él es el primer seleccionado ecuatoriano de surf que tuvo San Vicente. Ha competido en los mundiales júnior de Portugal, Francia, Ecuador y Nueva Zelanda. “También he intervenido en Circuitos Latinoamericanos”, señala.

Su próxima competencia es el Circuito Latinoamericano en Costa Rica, en junio. Hurtado considera que en la localidad hay buenos talentos en el deporte como Diego y Erik García, que actualmente están en la categoría júnior. “Es ideal vivir acá, no hay robos, es súper tranquilo”, señala.

A lo largo de la playa, en varios establecimientos alquilan tablas de surfear. Y es que Canoa se ha ganado la fama de tener las mejores olas del país para practicar este deporte. Además, los viajeros pueden acceder a clases de surf si lo que desean es dominar la tabla y divertirse en las olas.

Sol, playa y arena blanca es lo que ofrece este paraíso en el mar.

1. Los atardeceres han conquistado a más de un turista, como a Nelson Espín quien decidió radicarse en Canoa.
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