La movilidad eléctrica se escapa de la regulación de la medida Hoy no Circula

- 16 de septiembre de 2019 - 00:00

En los meses previos a la implementación de la restricción vehicular, impulsada por el Municipio de Quito, crecieron las ventas de bicicletas, scooters, motocicletas y autos eléctricos. Este transporte no emite CO2, el costo por la carga de batería es similar a la de un teléfono celular y no está regulado.

Quito sí es una ciudad amigable para la movilización alternativa. Aunque muchos piensan en la peligrosidad de las calles, existen opciones para trasladarse por la capital y reemplazar el automóvil o moto a propósito de la entrada en vigencia del Hoy no Circula, medida que restringe el uso de vehículos por 15 horas al día desde el pasado 9 de septiembre.

Bicicletas y scooters eléctricos no tienen restricciones; y las motocicletas y carros eléctricos acatan únicamente el Pico y Placa (cinco horas diarias de restricción, de 07:00 a 09:30 y desde las 16:00 hasta las 19:30).

Annelis Lozano, del local Electrobike, aseguró que entre agosto y septiembre de 2019 las ventas en la tienda aumentaron por el Hoy no Circula.

En ello también coincidió Daniel Cardona, propietario de Electroecuador. El vendedor indicó que antes del 9 de septiembre los quiteños mostraron más interés por adquirir scooters, aunque una de las dudas que surgen es si es posible subir calles empinadas sobre estos vehículos. Y sí es posible, pues trepan pendientes con inclinación de 30 grados.

“Aproximadamente se venden de cuatro a seis unidades semanales, la ventaja es que no requieren licencia ni casco”, dijo.

Su autonomía varía de acuerdo al modelo, pero su máximo rango es de 80 km por carga completa por el modelo más costoso.

Esto, en teoría, permite atravesar la ciudad de norte a sur y regresar. El tiempo de carga es de entre seis y ocho horas. Cuentan con luces, bocina y, en algunos casos, direccionales. Su costo fluctúa entre $ 1.400 y $ 2.500. El tiempo de vida útil de la batería es de 1.500 cargas aproximadamente, lo que se traduce de cuatro a cinco años, dependiendo del uso; el precio para reemplazarla oscila entre los $ 200 y $ 300.

Guillermo Abad, secretario de Movilidad del MDMQ, considera necesario que este medio de transporte cuente con una normativa, como sucede en las ciudades de París, Barcelona y Bogotá. La autoridad señaló que, al no tener las condiciones adecuadas pueden generar alta siniestralidad e inseguridad vial.

Acotó que es importante que quienes busquen adquirirlos conozcan que están sujetos a normas de tránsito, “nosotros exhortamos a las personas que importan y que inclusive han hecho público que van a sacar este servicio, se abstengan de hacerlo hasta tener una resolución clara y es preferible que dialoguen con la autoridad para tener alternativas seguras”, recalcó.

En ese contexto, Frank Fuentes, secretario de la Unión de Ciclistas del Ecuador (BiciUnión), criticó que desde el Municipio de Quito no se haya aprovechado para promocionar el uso de la bici. “Hay personas que por su condición física, sea de salud, edad o por las distancias, a quienes se les complica usar la bicicleta mecánica, entonces la eléctrica ayuda”, resaltó.

Una bicicleta eléctrica básica cuesta $ 535. La batería tarda cuatro horas en cargarse y no tiene un impacto en la tarifa de luz, porque “es como cargar un teléfono celular”; además dura 35 km, si solo se usa el sistema eléctrico sin pedaleo. Es plegable -puede ocupar el mismo espacio de un CPU-, pesa 15 kilos y son 100% deducibles en la devolución del Impuesto a la Renta por concepto salud.

Franklin Garrido, biciusuario, migró de la motocicleta a la bicicleta menos de un año y ya busca otra que le brinde mayores beneficios. “Esta nueva tecnología presta mucha facilidad, ya no es un impedimento el Pico y Placa, ya no necesitamos licencia para circular”, celebró. Pero pidió que se creen más ciclovías y mejoren las actuales. En ello concordó Pamela Mendieta, arquitecta y miembro del Cabildo Cívico de Quito. La ciclista dijo que las ciclovías son insuficientes y están desconectadas.

Para la urbanista, lo ideal es entender que es necesaria la redistribución del espacio. “El 23% de la población se mueve en auto, incluido taxis y ocupan el 80% del espacio”.

Al igual que Fuentes, Mendieta destacó que la prioridad es el peatón, después los ciclistas, el transporte público, la carga pesada y finalmente el transporte particular. Por ello es urgente que las aceras sean arregladas.

Bicicleta mecánica y eléctrica

Fernando de la Torre, director de Modos de Transportes Sostenibles, aseguró que dentro del proyecto de repavimentación se implementará una nueva red de ciclovías de características internacionales, como la interconexión entre ellas, con puntos en estaciones del Metro, Ecovía, hospitales, etc. “Estas redes están un 85% separadas del tráfico vehicular y un 15% compartidas con una señalización adecuada”, manifestó.

Actualmente en Quito hay 35 kilómetros de ciclovías, que van desde la Estación de la Y (norte) hasta Santo Domingo (centro). La propuesta municipal es contar con 240 km: de El Labrador (norte) a Quitumbe (sur). Se estima que en los siguientes ocho meses se implemente la mayor parte de la red, con una inversión de $ 2 millones.

De la Torre indicó que “el nuevo sistema de bicicleta publica contará con alrededor de 52 estaciones, incluido el sur de Quito, es automatizado, ya no tiene el elemento humano de entrega y recepción, funciona a través de la aplicación con una tarjeta multimodal, y se retirará y entregará la bicicleta automáticamente”. Habrá 750 unidades.

El director de la Agencia Metropolitana de Tránsito, Danny Gaibor, reconoció que se requieren cambios importantes en beneficio de los ciudadanos. “Tenemos que fortalecer la BiciQ para que se ocupe como una medida alternativa al Hoy no Circula”, enfatizó.

Pero si el usuario no se convence con las bicicletas o scooters, también hay motocicletas y automóviles eléctricos.

Jaime Cucalón, presidente de la Asociación Ecuatoriana Automotriz, resaltó que sí existe interés en los ciudadanos para comprar un vehículo eléctrico, pero “aún soy muy caros y el alcance es poco, 200 km por carga, y son de uso urbano”. Aunque bajaron los aranceles, aún se mantiene el ICE que lo vuelve costoso. Un auto tipo Sedan puede alcanzar los $ 34.500 en el mercado.

Sin embargo, Jorge Burbano, gerente de BYD, marca que importa buses y hasta camiones eléctricos, destacó que aunque el precio es elevado, el costo por salud, gasolina y contaminación ambiental y auditiva es bajo, “todo eso disminuye el estrés”.

La congestión vehicular que aumentó en Quito impulsó al Municipio a acogerse al Pico y Placa desde enero de 2010.
Hoy se cumple una semana desde la vigencia del Hoy no Circula, medida que restringe el uso de vehículos por 15 horas a diario, de acuerdo al último número de la placa de los automotores.

La decisión es para disminuir la carga vehicular y así realizar los trabajos de repavimentación en las vías. Con corte al viernes 13 de septiembre, la Agencia Metropolitana de Tránsito dio a conocer que por no acatar la orden hubo 563 vehículos retenidos: 124 el lunes, 112 el martes, 95 el miércoles, 108 el jueves y 124 vehículos el viernes.

Las primeras observaciones que deja la medida es que el tráfico disminuyó entre las 09:30 y las 16:00. “Había un 41% de conductores que esperaba que se terminara el Pico y Placa para circular”, expresó Abad.

En hora pico la velocidad máxima, por la carga vehicular, era de 13 km, ahora es de 16 km por hora. (I)

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