En Calderón los turnos médicos demoran menos

21 de octubre de 2011 - 00:00

La implementación de la jornada laboral de 8 horas diarias para los médicos y personal de la red de salud estatal se aplica con resultados positivos en los 6 subcentros  urbanos y 6 rurales de la parroquia de Calderón, al norte de la capital.    

La  buena atención y la planificación del trabajo para los 133.106 habitantes de la zona son  palpables. Ahora se entregan turnos para el mismo día.   

El Ministerio de Salud estrenó en septiembre  el nuevo modelo de atención al norte de Quito, que corresponde al Área de Salud 21. Los 45 médicos de la zona laboran  de 7:00 a 16:30 (tienen media hora para el almuerzo).

Teresa Altamirano, directora del subcentro de Carapungo,  dice que “el cambio es bueno para la comunidad y que hay que verlo así”. Ahora ya no se tiene consultas rezagadas, se mantienen al día las citas y hay  tiempo para planificar las labores con las brigadas de trabajo.

Su compañero, Antonio Rodríguez,  explica que el nuevo horario constituye una ventaja para poder ayudar a la comunidad, pero admite que existe poca información hacia la población, que  no se acostumbra a atenderse en las tardes. Aquello provoca que  durante las mañanas exista aglomeración de pacientes, a diferencia de lo que sucede en la jornada vespertina, en donde son pocos los habitantes que asisten a consulta externa. 

Olimpia Collaguazo asistió con su hija a consulta externa  y aprovechó  las jornadas de vacunación. Ella afirma que ha disminuido el tiempo de espera y  mejorado la calidad en la  atención.

El beneficio a la comunidad es evidente. No hay gente sin turnos, las extensas filas de  personas que los buscaban  se eliminó casi por completo. “Poco a poco los usuarios están acostumbrándose a  que no es necesario madrugar para recibir  atención médica”, sostuvo Galo Barragán, director del Área de salud Nº 21.    

Las únicas personas que madrugan son aquellas que viven en poblaciones alejadas, pero incluso para ellas ha llegado el servicio, es así que en los subcentros de salud de Guayllabamba, El Quinche, Puéllaro, San José de Minas y Atahualpa también hay mejoras y el horario extendido.

Cada paciente es atendido en un promedio de dos horas. La demora se produce cuando las personas tienen que   ingresar sus datos para sacar una nueva ficha médica.

Barragán considera que las  fallas del sistema de salud en papel deben ajustarse a los nuevos tiempos para evitar que existan varias historias clínicas.

“El problema del papeleo  desaparecerá cuando las unidades se modernicen y pasen de los archivos de papel a los informes digitales”, dice.

Calderón también ha sido tomado en cuenta para la implementación del software hospitalario. Esto significa que las 20.000 fichas de pacientes que actualmente tiene la unidad serán digitalizadas y podrán ser contrastadas  con las que existen en  otras casas de salud que poseen el mismo sistema.

Los galenos explican que para que el trabajo no sea pesado, a los médicos se les asigna una lista de pacientes que oscila entre  15 y 20 personas para la mañana. Y en la tarde se dedican a dar charlas a los pacientes o hacen grupos de trabajo con el objetivo de  planificar medidas de prevención en centros educativos o  guarderías.   

Esto es  ofrecer atención integral en salud, dicen. Antes no era posible agendar el trabajo por la ausencia de personal, señalan los galenos consultados, tras reiterar que no ponen objeciones debido a que rotan.

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