Brasil en gris

- 28 de septiembre de 2020 - 00:00
O'Globo

Bolsonaro se eligió con el 55% de los votos en un contexto muy polarizado que reunía, entre sus apoyadores, críticos al Partido de los Trabajadores (PT)

La prensa internacional está en desacuerdo respecto a muchos temas, pero hay uno sobre el que la convergencia es prácticamente absoluta: Bolsonaro, el presidente brasileño, excapitán del Ejército, es el peor líder en términos de la gestión de la pandemia del covid-19 – tal vez solo comparable a Trump.

En este contexto de más de 140 mil muertes por la pandemia, negación de los hechos y quemadas en varias de las forestas de Brasil, lo que muchos preguntan es: ¿Qué pasa en Brasil? ¿Cómo pudo elegir a un presidente de tan bajo nivel y mantenerlo en el poder?

Bolsonaro se eligió con 55% de los votos en un contexto muy polarizado que reunía, entre sus apoyadores, críticos al Partido de los Trabajadores (PT) sumados a sectores conservadores, militares, empresarios y evangélicos, opositores de las políticas distributivas y de cotas para negros en universidades, de los derechos de las mujeres, de la población LGBTQ+ y de las minorías. Él se volvió el representante de estos grupos con agendas distintas y brindó a las élites económicas con un Chicago Boy en su ministerio.

Con 1 año y 2 meses de gobierno, estalló el covid-19. A pesar de la crisis por la pandemia, la economía y las denuncias de corrupción involucrando sus 3 hijos, el presidente mantenía un apoyo entre 25% y 30%. Algunas encuestas informan que, si se trata solamente de los más leales, el porcentaje baja a 15%.
Este grupo, a que nombran “raíz”, registra una sobrerrepresentación de personas con ingresos más altos y es muy vocal. Según Datafolha, solo 47% están de acuerdo con que sí hubo una dictadura en Brasil; 44 % aprueban que se cierre la Corte Suprema; 36% apoyan la censura en los medios y más de 90% creen que Bolsonaro es un presidente preparado y que maneja muy bien la crisis sanitaria.

Con la pérdida de popularidad, el presidente aprobó, en una acción con el Congreso, un pago a las familias pobres, lo que disminuyo su caída de popularidad. Al mismo tiempo, con la aproximación de las elecciones municipales de noviembre, los políticos están más preocupados con sus proprios votos. Es decir, los pedidos de impedimento los dejaron para el futuro –o ni eso.

El incremento de la crisis económica en los próximos meses traerá más problemas al presidente. Lo que se sabe de pronto es que este y el siguiente año no nos prometen días de fiesta. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Tags:
Enlace corto:
Medios Públicos EP