El voto del adulto mayor es reflexivo y analítico

05 de septiembre de 2020 06:00

El artículo 11 del Código de la Democracia, en su inciso 2, señala que el voto será facultativo para las personas entre 16 y 18 años de edad, las mayores de 65 años, los ecuatorianos que habitan en el exterior, los integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional en servicio activo, las personas con discapacidad y las personas analfabetas. Lo será también para las extranjeras desde los 16 años de edad que hayan residido legalmente en el país al menos cinco años y se hubieren inscrito en el Registro Electoral.

La Ley del Anciano promulgada en el Registro Oficial 806, del 6 de noviembre de 1991 y Decreto Ejecutivo N° 127 y su registro general en vigencia en el R.O. 961 del 19 de junio de 1992 y decreto ejecutivo N° 3437 estableció la edad de 65 años en adelante para considerar a una persona adulta mayor.

En las elecciones seccionales de 2014, el voto facultativo alcanzó el 19,1% (2’218.113 electores). Pese a que la votación en este grupo etario es opcional, hay muchas personas que acuden rigurosamente a cumplir con este acto cívico y democrático.

Mientras que en las elecciones generales de 2017, el voto facultativo de las personas de más de 65 años de edad, en la primera vuelta, fue del 65,58%, en tanto que, en la segunda, fue de 67,21%, según datos de la Dirección Nacional de Estadística Institucional y Electoral – Consejo Nacional Electoral (CNE).

Para las elecciones presidenciales de 2021, los votantes mayores a 65 años son 1’613.132, según el registro del CNE.

Ideología y fe

El sociólogo Javier Gutiérrez, director ejecutivo de Misión Alianza, indica que la edad no es un impedimento para que ellos ejerzan su derecho al voto, más aún cuando lo hacen de manera reflexiva.

“Hacen un análisis para dar el voto a quien represente su ideología, a quien le tengan fe y crean en su plan de Gobierno, con la mirada de que eso beneficie al país. Los adultos mayores es el grupo que más consciente está de esos valores del voto”, manifiesta.

Asimismo, resalta que el voto este sector poblacional lo toma de manera más rigurosa, seria, por el mismo hecho de haber formado parte de muchos de los procesos democráticos del país, “porque por su edad, su mirada es bastante analítica, reflexiva y no es de corto plazo”.

Entonces -dice- es importante considerar la calidad ciudadana del voto de los adultos mayores.

Añade que cumpliendo el sufragio no solo tratan de sentirse útiles a la sociedad, sino que ellos están en una etapa de su vida que a todo le imprimen seriedad y reflexión y eso es lo que necesita el voto cuando se lo va a ejercer y es “lo que ellos más tienen: reflexión”.

Pero en medio de una pandemia exponer a las personas vulnerables, como los adultos mayores, es un riesgo que se puede evitar por el mismo hecho de que su voto es facultativo. Si escogen la opción de votar, deben tomar las adecuadas medidas de protección.

Votación rápida y segura

La geriatra Carmen Sucre comenta que es importante dentro de un país, de sus políticas, cumplir con el voto para elegir mandatarios y esa es la mejor opción de una nación democrática.

En ese sentido, considera que la edad no tendría límites salvo que ese adulto mayor tenga algún tipo de limitación funcional, “entonces no sería recomendable salir de su casa, hay que evitar el traslado, la conglomeración de personas, porque eso crearía conflicto o quizás accidentes o alguna situación puntual con ese adulto mayor”.

Pero si esa persona está decidida a votar, la profesional recomienda que lo haga con todas las medidas y protocolos de bioseguridad, como por ejemplo el distanciamiento social que toda la comunidad debería hacerlo.

“Además debe salir con su mascarilla y si es posible con una KN95, sería lo idóneo; debe colocarse también una mascarilla facial, cargar alcohol en la mano, gel desinfectante. Tratar en lo posible de no manipular con sus manos superficies externas, y si lo hiciera, lavarse las manos constantemente o desinfectarse con gel”, destaca.

Señala que es importante que este adulto mayor vaya acompañado de un familiar, que acuda al recinto correspondiente sabiendo en qué mesa le toca sufragar, que vaya en un horario adecuado y que vote lo más rápido posible; es de recordar que este grupo etario tiene preferencia.

Los que más votan en la región

El consejero del CNE, Luis Verdesoto, manifiesta que la principal garantía que tiene que dar el Estado ecuatoriano, a las personas adultas mayores, es la de crear las condiciones para que el voto pueda ejercerse en condiciones de salubridad.

“La tercera edad tiene, por condiciones de edad, especial vulnerabilidad frente a la pandemia y es absolutamente importante que las condiciones que se generen para la votación de esta población sean las más salubres, es decir que existan las mejores condiciones para evitar que se contagien; que no haya riesgo de contagio y de que puedan desarrollarse en condiciones favorables. Que haya el tiempo suficiente y que haya la posibilidad de guardar distancia social”, resalta.

Asimismo, refiere que el grupo de la tercera edad en el Ecuador, es en relación con el resto de países de América Latina, uno de los que más vota. “Sufragan aproximadamente las dos terceras partes de la tercera edad pese a que tienen voto facultativo, es decir pudiendo no votar, votan”.

El consejero Verdesoto añade que al ejercer esa gran potencialidad con su voto, este puede influir en el resultado electoral “pese a que su voto es optativo”.

La coordinadora nacional de la Red Nacional de Personas Mayores (Renpermae), Rosa Azúa Pincay, resalta que el voto facultativo de los adultos mayores debería ser obligatorio.

“Si es un derecho al voto debería ser obligatorio también para el adulto mayor. Es un derecho que tiene a sufragar, no se lo puede soslayar con ese: ‘si quieres vota, si no, no’”.

Para las elecciones de 2021, el total de electores de entre 16 a 18 años asciende a 633.044 personas, y el de votantes mayores a 65 años es de 1’613.132; ambos grupos están categorizados como de voto facultativo. En tanto que los electores de entre 18 a 65 años suman 10’852.974. (I)